El organismo respalda el ajuste pero advierte que faltan cambios de fondo

NewsITe
El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a poner a la Argentina bajo la lupa luego de aprobar la segunda revisión del acuerdo por US$ 20.000 millones. En su informe técnico, el organismo combinó un fuerte respaldo al programa económico del presidente Javier Milei con una advertencia clara: para que el plan sea sostenible en el tiempo serán indispensables reformas profundas y una flexibilización mayor del actual cepo cambiario.
Según el documento, al que tuvo acceso la agencia Noticias Argentinas, el ajuste fiscal aplicado en los primeros meses de gestión fue “excepcionalmente grande en comparación internacional”. Ese recorte permitió recuperar credibilidad en los mercados y acelerar la desaceleración de la inflación, dos objetivos que el Fondo considera centrales para la etapa de estabilización.
El FMI destacó la combinación de políticas que explican la baja de la inflación: corrección de precios relativos, levantamiento de controles, mayor apertura comercial y financiera y disciplina en las cuentas públicas. A diferencia de otras crisis recientes, también valoró que el Gobierno respetara contratos y compromisos de deuda y que impulsara un blanqueo de capitales para alentar la repatriación de fondos.
Proyecciones moderadas y alertas sobre la sostenibilidad
De cara a los próximos años, el organismo traza un escenario de recuperación gradual. Para 2026 proyecta un crecimiento del Producto Bruto Interno del 3,5%, una inflación anual del 25%, una tasa de desempleo del 7,2% y un superávit fiscal primario del 1,4% del PBI. Son números que, para el Fondo, reflejan una economía en proceso de normalización, aunque todavía lejos de un ciclo de expansión robusto.
Detrás de ese respaldo, sin embargo, aparecen señales de alerta. La primera tiene que ver con el frente externo: la acumulación de reservas avanza más lento que en otros programas y la demanda de pesos sigue siendo débil, lo que incrementa la vulnerabilidad frente a shocks financieros. En ese marco, el FMI reclama sostener las compras de divisas y avanzar hacia un régimen cambiario más flexible, con menor nivel de restricciones sobre el mercado.
Reforma tributaria, previsional y foco en el régimen cambiario
El segundo eje que subraya el informe es el sistema tributario argentino, definido como “complejo, altamente distorsivo e inestable”. El Fondo cuestiona la superposición de impuestos nacionales y provinciales, la baja eficiencia recaudatoria y la fuerte dependencia de tributos como Ingresos Brutos, que golpean la competitividad y desalientan la inversión formal.
- Revisión integral del esquema impositivo, con ampliación de la base de Ganancias y racionalización del IVA.
- Reducción de exenciones y eliminación gradual de tributos considerados distorsivos.
- Mayor previsibilidad normativa para fomentar la inversión privada y combatir la informalidad.
El tercer frente es el sistema previsional, al que el organismo considera fiscalmente insostenible en el largo plazo. Con un gasto elevado y múltiples regímenes especiales, el rubro jubilaciones continúa siendo una de las principales fuentes de presión sobre el presupuesto. Por eso, el FMI sugiere una reforma que garantice equilibrio financiero sin deteriorar la cobertura social, un objetivo que reconoce de alta complejidad política.
“La estabilización inicial es un paso importante, pero su sostenibilidad dependerá de la capacidad de avanzar en reformas estructurales y en una mayor flexibilidad del régimen cambiario”, advierte el informe del Fondo.
En síntesis, el organismo con sede en Washington respalda la hoja de ruta económica del Gobierno pero deja en claro que el margen para eludir decisiones de fondo es cada vez más acotado. El futuro del programa dependerá de cómo la administración Milei logre combinar consolidación fiscal, apertura gradual del cepo y cambios tributarios y previsionales que permitan sostener el crecimiento sin volver a caer en una nueva crisis.

