El debate oral comenzó en la sala 9 del Centro de Justicia Penal de Rosario. Uriel Zapata está acusado por el homicidio del futbolista amateur Érik Díaz y el intento de homicidio de Lautaro Ronchi, jugador de Racing Club, además de otros delitos vinculados al uso y portación de armas, encubrimiento y un intento de fuga.

El juicio por el homicidio del jugador de fútbol amateur Érik Díaz y el intento de homicidio a Lautaro Ronchi, jugador de Racing Club, comenzó en la sala 9 del Centro de Justicia Penal de Rosario. El proceso está a cargo de las juezas de primera instancia Lorena Aronne, Hebe Marcogliese y Paola Aguirre, quienes deberán resolver la situación judicial de Uriel Zapata.
La fiscal Marisol Fabbro le atribuye a Zapata los delitos de homicidio agravado por arma de fuego y homicidio agravado por uso de arma de fuego en grado de tentativa; portación ilegal de arma de fuego de guerra; encubrimiento y evasión en grado de tentativa, todo en calidad de autor. Por ello, solicita una pena de 35 años de prisión efectiva.
El episodio que se juzga ocurrió el 11 de enero de 2023. Según la acusación, Díaz se encontraba junto a Ronchi y otra persona sentados en la puerta de un kiosco ubicado en Ayacucho y Centeno cuando Zapata pasó caminando por el lugar junto a quien entonces era su novia.
De acuerdo con la reconstrucción fiscal, minutos después regresó solo y portando una ametralladora. En primera instancia, gatilló dos veces sin que salieran los disparos. Apuntó contra un acompañante de Díaz y el proyectil tampoco salió, lo que permitió que el joven escapara corriendo por la vereda.
Luego, siempre según la acusación, Zapata disparó varias veces. Ronchi y Díaz intentaron reducirlo y tirarlo al piso, pero el atacante efectuó nuevos disparos. Cuatro balazos impactaron en el pecho de Díaz y otro dio en la cabeza de Ronchi.
Ambos quedaron tendidos sobre el pavimento y fueron trasladados por vecinos a distintos centros de salud. Díaz murió en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), mientras que Ronchi logró sobrevivir.
La detención y el intento de fuga
En febrero de 2023, personal de la División Homicidios de la entonces Agencia de Investigación Criminal (AIC) detuvo a Zapata en una sala del Heca, donde permanecía internado mientras se encontraba prófugo.
Según la investigación, había ingresado al hospital con heridas de arma de fuego y aportando datos filiatorios falsos, además de afirmar que desconocía las circunstancias en las que había sido lesionado. Tras distintas verificaciones, los agentes constataron que se trataba de la persona buscada.
La causa también incorporó un intento de fuga ocurrido durante su internación. De acuerdo con la acusación, Zapata logró soltarse las manos de las esposas de seguridad y aprovechó que uno de los efectivos se encontraba en el baño. Luego le pidió agua a otro guardia y, cuando éste se acercó, lo empujó para escapar.
La maniobra no prosperó. Tras huir, se ocultó dentro de un cesto de residuos ubicado en un patio interno de la planta baja del hospital, aunque finalmente fue recapturado.
Además, a Zapata se le imputó la portación ilegal del arma de fuego de guerra utilizada en el ataque y haber adquirido o recibido ese armamento.

