Psilocibina, nueva esperanza contra la adicción a la cocaína

Un psicodélico de origen natural muestra resultados alentadores

La adicción a la cocaína continúa siendo uno de los problemas más complejos de la salud pública a nivel global. Pese a décadas de investigación, hasta el momento no existe un fármaco cuya eficacia esté claramente demostrada para ayudar a los pacientes a dejar esta droga. En este contexto, un equipo internacional de científicos presentó evidencias preliminares que señalan a la psilocibina, un compuesto natural presente en determinados hongos alucinógenos, como una posible herramienta terapéutica.

El trabajo, publicado en la revista científica JAMA Network Open, fue realizado por especialistas de la Universidad de Alabama en Birmingham (Estados Unidos), el Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) y la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (Estados Unidos). El objetivo fue evaluar si una dosis controlada de psilocibina, acompañada de psicoterapia, podía mejorar las tasas de abstinencia en personas con trastorno por consumo de cocaína.

La cocaína, elaborada a partir de las hojas de coca, se caracteriza por generar un fuerte refuerzo sobre el sistema de recompensa del cerebro. Esto se traduce en un deseo compulsivo de repetir el consumo, incluso frente a graves consecuencias en la salud, la economía personal y los vínculos afectivos. Para este tipo de trastorno, las principales herramientas disponibles hasta ahora son las intervenciones psicológicas y sociales, con resultados variables y recaídas frecuentes.

Cómo se diseñó el ensayo clínico

El estudio incluyó a 40 adultos con consumo problemático de cocaína, que utilizaban la droga, en promedio, día por medio. Todos los participantes recibieron sesiones de psicoterapia, pero fueron asignados aleatoriamente a uno de dos grupos: uno recibió una dosis única de psilocibina y el otro, un placebo activo. La dosis utilizada fue de 25 miligramos de psilocibina por cada 70 kilos de peso corporal, administrada durante una sesión de un día completo, bajo supervisión profesional.

Los investigadores plantearon la hipótesis de que la psilocibina podría incrementar el porcentaje de días sin consumo, aumentar las probabilidades de abstinencia completa y retrasar la primera recaída dentro de los 180 días posteriores al tratamiento, en comparación con el placebo. El seguimiento se extendió durante seis meses, con controles periódicos para evaluar el patrón de uso de cocaína y otros indicadores clínicos.

Resultados y alcances del tratamiento con psilocibina

De acuerdo con los datos reportados en la publicación, a los 180 días del tratamiento el 30% de las personas que habían recibido psilocibina se mantenían completamente abstinentes de cocaína. En el grupo que recibió placebo, en cambio, no se registraron casos de abstinencia total. Entre quienes continuaron consumiendo, se observó además una disminución en la frecuencia de uso de la droga dentro del grupo tratado con el compuesto psicodélico.

Para los autores, estos hallazgos sugieren que la psilocibina podría perfilarse como un enfoque novedoso para el trastorno por consumo de cocaína, especialmente en un escenario donde las opciones farmacológicas son escasas. Hasta ahora, el llamado “manejo de contingencias” —una intervención conductual basada en recompensas y refuerzos positivos— se destacaba como la estrategia con mejores resultados en términos de abstinencia y reducción de la mortalidad.

Psicodélicos y salud mental: un campo en expansión

Los científicos recuerdan que los psicodélicos han mostrado efectos prometedores en distintas afecciones de salud mental. En las décadas de 1960 y comienzos de 1970, la dietilamida del ácido lisérgico (LSD) fue estudiada como posible tratamiento para diversos trastornos vinculados al consumo de sustancias. Más recientemente, ensayos clínicos con psilocibina indicaron beneficios en depresión resistente, ansiedad asociada a enfermedades graves y, en particular, en el trastorno por consumo de alcohol.

  • En un ensayo sobre alcoholismo, el grupo tratado con psilocibina registró menos días de consumo excesivo que el grupo placebo.
  • En el caso de la cocaína, este es el primer estudio que evalúa formalmente el uso de un psicodélico en un ensayo clínico controlado.

“A pesar de su potencial eficacia antiadictiva, ningún ensayo había evaluado hasta ahora los psicodélicos para el trastorno por consumo de cocaína”, remarcan los autores en el artículo de JAMA Network Open.

Los especialistas insisten, sin embargo, en que se trata de resultados preliminares y que la psilocibina no debe ser interpretada como una cura ni consumida por cuenta propia. Harán falta estudios con mayor cantidad de participantes, en distintos contextos y con seguimientos más prolongados para confirmar la seguridad y eficacia de este abordaje. Mientras tanto, el trabajo suma evidencia a una línea de investigación que podría abrir nuevas puertas en el tratamiento de las adicciones.

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