Cruzeiro se prepara en el predio de River antes de visitar a Boca

En la antesala de un duelo clave por la Copa Libertadores, Cruzeiro tomó una decisión que no pasó desapercibida en el mundo del fútbol argentino: el plantel brasileño eligió las instalaciones de River en Ezeiza para realizar su último entrenamiento antes de enfrentar a Boca en La Bombonera.
La delegación del equipo de Belo Horizonte arribó al país el domingo por la noche y se alojó en la zona de Puerto Madero. Desde allí, en lugar de optar por un complejo cercano o dentro de la Ciudad de Buenos Aires, el cuerpo técnico decidió trasladar al plantel hasta el River Camp, el moderno predio de entrenamiento que el club de Núñez posee en Ezeiza.
La elección sorprendió porque rompe con la tradición de muchos equipos visitantes, que suelen entrenarse en canchas auxiliares o en predios más próximos a sus hoteles, para reducir tiempos de viaje y logística. En este caso, Cruzeiro priorizó la calidad de las instalaciones y la tranquilidad del lugar, aun a costa de un traslado más extenso en la previa del encuentro copero.
Cómo llega Cruzeiro al choque copero en La Bombonera
En lo estrictamente futbolístico, el conjunto de Minas Gerais llega a este compromiso con un andar irregular. En la última semana por el Brasileirao disputó dos partidos: primero consiguió una ajustada victoria 1-0 frente a Goiás y luego igualó ante Palmeiras, uno de los candidatos del torneo brasileño.
En la Copa Libertadores, sin embargo, el panorama es más favorable. Cruzeiro lidera el Grupo D con siete puntos, compartiendo la cima con Universidad Católica de Chile. Ese rendimiento le otorga cierto margen de cara al duelo en Buenos Aires, aunque su realidad en el campeonato local es más compleja: se ubica en la decimotercera posición y merodea la zona baja de la tabla, lejos de los puestos de protagonismo.
El presente de Boca y lo que se juega en el Grupo D
Boca llega a este compromiso envuelto en dudas deportivas. El conjunto xeneize viene de quedar eliminado en los octavos de final del Torneo Apertura ante Huracán y acumula dos derrotas consecutivas como visitante en esta edición de la Libertadores, justamente ante Cruzeiro y frente a Barcelona de Ecuador.
Ese flojo rendimiento fuera de casa lo dejó en el tercer puesto del Grupo D, obligado a reaccionar ante su gente. De todos modos, Boca todavía depende de sí mismo: si gana los dos partidos que le restan en la fase de grupos, no solo asegurará la clasificación a los octavos de final, sino que incluso podría hacerlo como líder de la zona.
La decisión de Cruzeiro de entrenarse en el predio de River agrega un condimento extra a una previa ya cargada de expectativas. En un contexto de histórico antagonismo entre Boca y River, la elección del rival brasileño no deja de ser un gesto simbólico que alimenta el folclore y el debate entre los hinchas, mientras ambos equipos afinan detalles para un choque determinante en su camino continental.

