La Armada reclama recuperar capacidades navales y submarinas

La Armada marca prioridades tras los recortes presupuestarios

En el marco del 212º aniversario de la creación de la Marina de Guerra Argentina, la Armada volvió a poner sobre la mesa una preocupación estratégica: la pérdida de capacidades navales y submarinas en un contexto de fuertes restricciones presupuestarias. El jefe de la fuerza, almirante Juan Carlos Romay, encabezó el acto oficial en Buenos Aires y planteó ante autoridades del Gobierno nacional la necesidad de apuntalar el sistema de defensa marítima del país.

El discurso cobró especial relevancia luego de que el Poder Ejecutivo dispusiera un nuevo ajuste en las partidas destinadas a Defensa. Frente a ese escenario, Romay llamó a “recuperar las capacidades navales y submarinas” como condición indispensable para cumplir con la misión de proteger los espacios marítimos y fluviales de jurisdicción e interés nacional, una tarea que la Armada considera central para la soberanía.

Ante la presencia del ministro de Defensa, Carlos Presti, y del canciller Pablo Quirno, el jefe naval subrayó que la fuerza “procura estar preparada para hacer frente a los desafíos del siglo XXI”. En esa línea, remarcó que el país enfrenta un contexto global marcado por nuevas disputas geopolíticas, la expansión de tecnologías militares avanzadas y el creciente interés internacional en la Antártida y en los recursos del Atlántico Sur.

El desafío de mirar al mar y modernizar el sistema de defensa

Romay insistió en la necesidad de que la Argentina vuelva a “mirar al mar”, con especial foco en las áreas australes y antárticas. “El mar se controla estando en el mar”, expresó, aludiendo a la importancia de contar con medios operativos en condiciones, desde buques de superficie y aeronaves de patrulla hasta submarinos capaces de vigilar y disuadir eventuales amenazas.

El almirante también alertó sobre la obsolescencia de parte de los sistemas de armas de la Armada, muchos de ellos con décadas de servicio y afectados por la falta de mantenimiento e inversiones sostenidas. En ese marco, planteó como objetivo incorporar nuevas capacidades en materia de drones, vigilancia remota y ciberseguridad, tecnologías que hoy resultan fundamentales para cualquier fuerza moderna.

  • Recuperación de capacidades navales y submarinas como prioridad estratégica.
  • Necesidad de modernizar sistemas de armas y medios de vigilancia.
  • Integración de drones y ciberdefensa en la estructura operativa.
  • Enfoque renovado sobre el Atlántico Sur y la proyección hacia la Antártida.

“La soberanía tecnológica en el país es un punto clave para nuestra autonomía”, sostuvo Romay, al vincular la política de defensa con el desarrollo científico e industrial nacional.

Desde la Armada señalan que el fortalecimiento de las capacidades navales no sólo tiene impacto en la defensa, sino también en el control de la pesca ilegal, la protección de recursos naturales estratégicos y la presencia efectiva de la Argentina en rutas marítimas vitales. El debate por el presupuesto militar, sostienen, excede el plano castrense y se conecta de lleno con la política exterior, el desarrollo productivo y la defensa integral de la soberanía.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -