Emotivo regreso de Ricardo Arjona y récord de funciones en Buenos Aires

NewsITe
Ricardo Arjona volvió a Buenos Aires y lo hizo a lo grande. El cantautor guatemalteco inició la segunda etapa de su residencia en el Movistar Arena, en el marco de la gira “Lo que el Seco no dijo”, con un show cargado de emoción, anécdotas personales y una conexión intensa con el público porteño.
Con producción de Fénix Entertainment, el artista encaró una nueva tanda de cinco funciones que se suman a las ya realizadas y marcan un hito: un total de 20 conciertos en el estadio de Villa Crespo, con alrededor de 280.000 entradas vendidas. Se trata de una de las residencias más extensas y exitosas que haya tenido un artista internacional en la Argentina.
Detrás del escenario también se siente la magnitud del fenómeno Arjona. Más de 300 trabajadores forman parte de la operación diaria que hace posible cada uno de los 20 conciertos. La logística incluye 20 camiones para trasladar todo el montaje técnico: más de 300 metros de pantallas LED, una escenografía especialmente diseñada para esta gira, 400 artefactos de iluminación, 30 cabezales láser y unas 80 máquinas entre humo y confeti, que crean una puesta en escena de alto impacto visual.
La apertura de la primera noche de esta nueva etapa estuvo a cargo de Leandro Creado, músico radicado en Villa Los Aromos, Córdoba, que pasó de ser técnico y afinador de guitarras de la banda a telonero oficial. “Hace años integré el grupo de trabajo de Ricardo Arjona. Un día que él no podía salir a tiempo a cantar, me pidió estar un ratito y desde ahí siempre me permite acompañarlo”, recordó sobre su particular historia.
Luego fue el turno de “El Purre”, acompañado por Luciano Ciganda, que volvió a agradecer la posibilidad de participar en un ciclo récord de 20 funciones. La previa dejó servida la mesa para la salida del propio Arjona, que irrumpió en escena con la potencia escénica que lo caracteriza y dio inicio al repertorio con “Gritas” y “Ella”.
Un recorrido por sus clásicos y una intimidad compartida
El clima terminó de encenderse con “El problema”, una de las canciones más coreadas de la noche. Allí el músico saludó al público con un mensaje directo: “Buenos Aires, regresamos, estamos felices de volver a este lugar que nos trajo tanta fantasía. Gente, los que están aquí están para lo que se les dé la gana”.
Fiel a su estilo, Arjona fue entrelazando canciones con relatos personales. Recordó la historia de su abuelo y de sus padres, que se conocieron en un pequeño pueblo de Guatemala, y habló de sus orígenes humildes y del modo en que eso marcó su mirada sobre la vida. “Nunca vi la vida con rencor y menos con venganza, jamás, pero sí a aquellas mujeres que me dijeron que ‘no’”, bromeó antes de presentar “El que olvida”.
Durante buena parte del show el cantante mantuvo un contacto muy cercano con la audiencia. En un momento se acercó a una fanática ubicada en una esquina del escenario e improvisó a cappella “Acompáñame a estar solo”, para luego seguir con “Imposible respirar”, “70%” y “Apnea”. La nostalgia se coló en sus palabras cuando confesó percibir “una urgencia de hacer un viaje al pasado”, antes de entonar “Dime que no”.
En la lista de temas no faltaron clásicos como “Si el norte fuera el sur”, “Lo poco que tengo”, “Cuándo”, “Cómo duele” y “El Amor”. Con el correr del show quedó en evidencia la madurez artística del guatemalteco: su voz, su forma de moverse sobre el escenario y hasta los momentos de humor funcionan como una marca registrada que el público celebra.
Producción impactante y una gira internacional ambiciosa
Uno de los momentos más emotivos llegó con “Todo termina”, canción que Arjona escribió originalmente para su padre y que, con el tiempo, se transformó en una suerte de mensaje hacia sus propios hijos. Mientras sonaba, las pantallas mostraron imágenes de la vida del artista, desde su infancia hasta una vejez recreada, en un cierre de alto impacto emocional.
En otro tramo del show, el músico se trasladó al fondo del estadio para compartir versiones íntimas de “Quiero” —elegida por el público mediante una encuesta al ingresar al recinto—, “La bailarina vecina”, “Desnuda”, “Cavernícolas” y “Te quiero”. Hubo lugar para el clásico ritual de “Señora de las cuatro décadas”, con una fanática subida al escenario, y para la emoción compartida de “Fuiste tú”, antes del tramo final con “Minutos” y “Mujeres”.
La actual gira de Arjona es presentada como la producción más ambiciosa de su carrera, con un despliegue tecnológico que apunta a ofrecer una experiencia inmersiva y multisensorial. El tour comenzó el 30 de enero de 2026 con entradas agotadas en el Allstate Arena de Chicago y contempla más de 35 fechas en Estados Unidos, Puerto Rico y distintos países de América Latina.
Tras una histórica residencia de 23 conciertos en Guatemala a fines de 2025, la Argentina volvió a ubicarse como uno de los ejes centrales del fenómeno Arjona, que suma ahora 20 funciones en el Movistar Arena. Cada presentación reafirma el vínculo del artista con el público local y consolida un récord difícil de igualar en la escena musical regional.
“Nunca vi la vida con rencor y menos con venganza”, dijo Arjona ante un Movistar Arena colmado, en una de las frases más celebradas de la noche.

