Reforzaron las recomendaciones para prevenir el hantavirus

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El Ministerio de Salud de la Nación difundió una serie de recomendaciones para reducir el riesgo de contagio de hantavirus, una enfermedad viral grave que se transmite principalmente a través de roedores silvestres. Si bien se trata de una zoonosis poco frecuente, los especialistas insisten en la importancia de extremar los cuidados, sobre todo en zonas rurales, periurbanas y durante actividades recreativas al aire libre.
El hantavirus se aloja de manera crónica en determinados roedores que eliminan el virus a través de la orina, la saliva y las heces. Las personas pueden infectarse al inhalar aerosoles contaminados que se desprenden del polvo de ambientes cerrados o de espacios donde circularon estos animales. También se han descripto casos de transmisión de persona a persona, por lo que las secreciones y otros fluidos humanos deben ser considerados potencialmente riesgosos en contextos de sospecha de enfermedad.
Las áreas de mayor exposición incluyen campos, galpones, depósitos, refugios, zonas de monte o pastizales, así como peri-domicilios donde se detecte presencia de roedores. Las tareas rurales, las actividades turísticas y el descanso en cabañas o casas poco ventiladas pueden aumentar el riesgo si no se toman las precauciones adecuadas. El refuerzo de las medidas de higiene y el control de plagas resultan claves para cortar la cadena de transmisión.
Cuáles son los síntomas a tener en cuenta
El cuadro más característico asociado al hantavirus es el síndrome cardiopulmonar, que puede variar desde una forma leve hasta una enfermedad grave con insuficiencia respiratoria aguda y shock. En la etapa inicial, los síntomas suelen confundirse con un estado gripal, lo que demora la consulta médica y el diagnóstico oportuno.
Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran fiebre mayor a 38 °C, dolores musculares intensos, escalofríos, cefalea, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. Un dato relevante es que, en general, no hay compromiso de las vías respiratorias superiores como congestión nasal o dolor de garganta. Ante la aparición de estos síntomas, en especial si la persona estuvo en contacto con ambientes de riesgo o con roedores, se recomienda acudir de inmediato a un centro de salud.
- Formas febriles indiferenciadas, que pueden confundirse con otras infecciones virales.
- Cuadros con compromiso abdominal, renal, hemorrágico o neurológico.
- Síndrome cardiopulmonar por hantavirus, la forma más grave y de evolución rápida.
La detección precoz y la consulta temprana ante síntomas compatibles son determinantes para mejorar el pronóstico y reducir las complicaciones graves asociadas al hantavirus.
Prevención en el hogar y en espacios rurales
Las autoridades sanitarias remarcan que la medida central es evitar el contacto con roedores y sus excretas. Para ello, recomiendan no manipular estos animales directamente y mantener los ambientes limpios y ordenados. En caso de hallar un roedor vivo en la vivienda o en el peri-domicilio, se sugiere utilizar trampas para capturarlo sin intentar golpearlo ni tocarlo con las manos.
Si el roedor aparece muerto, es fundamental rociarlo con una solución de lavandina (una parte de hipoclorito de sodio por nueve de agua), al igual que las superficies y objetos que hayan podido contaminarse. Se debe dejar actuar la solución durante al menos 30 minutos y luego recoger el animal con guantes, para enterrarlo a más de 30 centímetros de profundidad o, si es posible, incinerarlo de manera segura.
- Sellar grietas, hendiduras y orificios en puertas, paredes y cañerías para impedir el ingreso de roedores.
- Ubicar huertas, pilas de leña y otros materiales elevados del suelo y a más de 30 metros de la vivienda.
- Mantener el pasto corto y eliminar malezas en un radio mínimo de 30 metros alrededor del domicilio.
- Humedecer el piso antes de barrer para evitar levantar polvo potencialmente contaminado.
- Limpiar pisos, paredes, muebles y alacenas con lavandina diluida y dejar actuar el desinfectante media hora antes de enjuagar.
- Revisar y limpiar filtros y conductos de ventiladores y aires acondicionados que hayan estado expuestos a polvo o excretas.
Ventilación y cuidados en espacios cerrados
Antes de ingresar a viviendas, galpones, depósitos o refugios ubicados en áreas rurales o silvestres que hayan permanecido cerrados, se recomienda ventilar durante al menos 30 minutos. La apertura de puertas y ventanas permite eliminar el aire viciado y reducir la concentración de partículas en suspensión.
Durante el ingreso y la limpieza inicial de estos lugares, se aconseja utilizar barbijo N95 para minimizar la inhalación de aerosoles contaminados. En el caso de vehículos que hayan estado en desuso varios días, es conveniente abrir puertas y ventanillas, encender el ventilador y mantener una buena circulación de aire para expulsar polvo y posibles restos de nidos de roedores.
Los especialistas insisten en que la combinación de ventilación adecuada, limpieza con desinfectantes apropiados, control de plagas y consulta temprana ante síntomas compatibles constituye la mejor estrategia para reducir el impacto del hantavirus en la población.

