Científicos australianos avanzan en la lucha contra los microplásticos en suelos agrícolas.

Científicos de la Universidad de Nueva Inglaterra (UNE), en Australia, presentaron un método de bajo costo y alta eficiencia para detectar y extraer microplásticos presentes en los suelos, un problema creciente que afecta a la producción de alimentos y a la salud humana. El nuevo procedimiento es propuesto como un “estándar de oro” para el análisis de suelos contaminados con partículas plásticas.
El equipo de investigación desarrolló un marco multicriterio que permitió comparar distintos procedimientos existentes y elegir el más eficaz para extraer seis tipos comunes de plásticos en diferentes texturas de suelo. En la evaluación se tuvieron en cuenta variables clave como la tasa de recuperación, la integridad espectral de las muestras, el tiempo requerido para el análisis, el costo y el impacto ambiental de los reactivos utilizados.
El método optimizado combina una primera etapa de digestión de la materia orgánica con una posterior separación por densidad. Esta secuencia, según la UNE, logra una recuperación superior al 92 % de los microplásticos presentes en las muestras analizadas, lo que representa un avance significativo frente a técnicas anteriores, más costosas y menos consistentes.
De acuerdo con lo publicado en la revista científica Soil Advances, el procedimiento emplea reactivos de bajo impacto ambiental y se caracteriza por ser rápido y relativamente económico. Esto abre la posibilidad de que se implemente en laboratorios de diversos países, incluso en regiones de bajos ingresos, donde la capacidad técnica e infraestructura suelen ser limitadas.
Nivetha Sivarajah, candidata a doctorado y líder del estudio, destacó que la falta de métodos estandarizados ha dificultado medir con precisión la magnitud de la contaminación por microplásticos en suelos agrícolas. Estos se ven expuestos a plásticos provenientes de coberturas agrícolas, lodos de depuradora utilizados como fertilizantes y residuos que se degradan con el tiempo hasta convertirse en partículas microscópicas.
Riesgos para el ambiente y la salud humana
Los investigadores advirtieron que la presencia de microplásticos en el suelo no es solo un problema ambiental, sino también una amenaza potencial para la seguridad alimentaria. Las partículas pueden ser incorporadas por las plantas o llegar a los cursos de agua, integrándose a la cadena alimentaria e impactando en animales y personas.
- Los suelos agrícolas actúan como grandes reservorios de microplásticos.
- Las fuentes principales son plásticos agrícolas, lodos de depuradora y residuos urbanos.
- Las partículas pueden llegar a los alimentos y al agua de consumo humano.
De confirmarse y adoptarse de forma generalizada, el método desarrollado por la UNE podría ayudar a dimensionar con mayor precisión la verdadera escala de la contaminación por microplásticos en los suelos agrícolas del mundo. Con esa información, gobiernos, productores y organismos internacionales podrán diseñar políticas más efectivas para regular el uso de plásticos en el campo y reducir sus efectos a largo plazo.

