Cuba rechaza acusaciones de ser una amenaza para EE.UU.

La Habana responde a Washington tras dichos de Marco Rubio

Canciller cubano Bruno Rodríguez en conferencia de prensa

NewsITe

El Gobierno de Cuba salió al cruce de declaraciones recientes del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien insinuó que la isla representa una “amenaza” para la seguridad estadounidense. A través de un mensaje difundido en la red social X, el canciller cubano Bruno Rodríguez calificó esas afirmaciones como “absurdas” y carentes de sustento.

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Rodríguez remarcó que resulta inverosímil presentar a Cuba, “un país en desarrollo, relativamente pequeño y sometido a una guerra económica brutal”, como un riesgo para la mayor potencia militar, tecnológica y económica del mundo. Según el jefe de la diplomacia cubana, Washington intenta construir un relato que no se corresponde con la realidad de la isla ni con su política exterior.

El canciller sostuvo que Cuba mantiene una postura pacífica en el escenario internacional y recalcó que La Habana no permite que su territorio sea utilizado para agredir a otros Estados. En ese sentido, aseguró que el país caribeño cuenta con un “historial limpio” en materia de lucha contra el terrorismo, el crimen organizado transnacional y otras formas de violencia, de acuerdo con lo consignado por la agencia Xinhua y difundido por Noticias Argentinas.

Respuesta a las acusaciones de Washington

Las declaraciones de Rodríguez se produjeron después de que Marco Rubio acusara al Gobierno cubano de facilitar que “adversarios” de Estados Unidos operen desde la isla. Si bien el funcionario norteamericano no dio detalles públicos sobre qué potencias o grupos estarían involucrados, sus dichos se inscriben en una larga serie de tensiones bilaterales que atraviesan la relación entre La Habana y Washington desde hace más de seis décadas.

Para el Gobierno cubano, estas acusaciones apuntan a justificar el mantenimiento de sanciones económicas y restricciones que impactan en la vida cotidiana de la población. La dirigencia de la isla sostiene que el embargo –que en La Habana definen como “bloqueo”– constituye una forma de guerra económica y un obstáculo central para el desarrollo del país.

Historial y contexto del vínculo bilateral

La relación entre Cuba y Estados Unidos ha estado marcada por altibajos, que fueron desde momentos de fuerte confrontación hasta breves intentos de acercamiento diplomático. Entre los antecedentes más recientes se encuentra el proceso de deshielo iniciado durante la administración de Barack Obama, que incluyó la reapertura de embajadas y un incremento del intercambio turístico y cultural.

  • Persisten sanciones económicas y financieras que dificultan operaciones comerciales y bancarias.
  • La isla figura en listas unilaterales de Estados Unidos vinculadas al terrorismo y la seguridad.
  • Organismos internacionales han reclamado reiteradamente el fin del embargo contra Cuba.

En este marco, La Habana argumenta que las nuevas acusaciones de ser una “amenaza” buscan reforzar la narrativa que habilita la continuidad de esas políticas restrictivas. Rodríguez subrayó que el propio Gobierno de Estados Unidos y sus agencias de seguridad conocen el comportamiento de Cuba en materia de cooperación contra el terrorismo y el crimen transnacional.

“No se consigue fabricar pretextos con argumentos tan débiles y falaces”, enfatizó el canciller cubano al cuestionar los señalamientos provenientes de Washington.

Mientras tanto, la controversia se suma a otros puntos de fricción entre ambos países, como la situación de los derechos humanos, la migración y la presencia de actores extrahemisféricos en la región. Analistas coinciden en que, lejos de un escenario de distensión, la agenda bilateral continúa atravesada por la desconfianza y la disputa política.

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