Reclamo en la Línea B por la reincorporación de una trabajadora

Trabajadores y trabajadoras del subte liberaron este lunes los molinetes en la estación Federico Lacroze de la Línea B, en la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de una medida de fuerza para exigir la inmediata reincorporación de Araceli Pintos, una empleada despedida de la concesionaria Emova.
Según informaron fuentes gremiales, Pintos fue cesanteada luego de denunciar una situación de acoso sexual en su puesto de trabajo. El caso generó una fuerte reacción entre sus compañeros y compañeras, que denunciaron que se trata de una represalia y reclamaron garantías para poder realizar denuncias de violencia y acoso sin sufrir consecuencias laborales.
La protesta es impulsada por la Asociación de Trabajadores del Subte y Premetro (Metrodelegados), junto con el Comité por la Reincorporación de Araceli, que está conformado por organizaciones sociales, políticas y feministas. Durante la acción, los usuarios pudieron ingresar al andén sin abonar el pasaje, mientras delegados y militantes repartían volantes explicando los motivos del reclamo.
Desde el sindicato remarcaron que la liberación de molinetes busca visibilizar el conflicto sin afectar de manera directa el servicio, y señalaron que no descartan nuevas medidas de fuerza si no hay respuesta por parte de la empresa. “No vamos a permitir que una trabajadora quede en la calle por animarse a denunciar”, advirtieron voceros gremiales.
Contexto del conflicto y reclamos al concesionario Emova
La concesionaria Emova, a cargo de la operación de la red de subterráneos porteña, aún no emitió un comunicado público detallando los motivos formales del despido. Desde los Metrodelegados sostienen que el caso de Araceli se suma a otros episodios de hostigamiento y precarización laboral, y exigen la inmediata revisión de los protocolos internos frente a denuncias de violencia de género y acoso en el ámbito de trabajo.
- Reincorporación inmediata de Araceli Pintos a su puesto laboral.
- Investigación independiente y con perspectiva de género sobre la denuncia de acoso sexual.
- Aplicación de protocolos claros y efectivos contra la violencia y el acoso en el subte.
- Garantías de no represalia para quienes denuncien situaciones de violencia.
“No se puede tolerar que una trabajadora sea despedida después de denunciar acoso. Es un mensaje disciplinador hacia todo el personal y hacia las mujeres en particular”, expresaron desde el Comité por la Reincorporación de Araceli.
Organizaciones feministas acompañan el reclamo y subrayan que el caso se inscribe en una problemática más amplia de violencias en el mundo del trabajo, donde muchas víctimas desisten de denunciar por miedo a perder su empleo. En ese sentido, reclaman que la Ciudad y la empresa garanticen ámbitos seguros y confidenciales para canalizar estas situaciones.
La medida en Federico Lacroze forma parte de una serie de acciones que podrían extenderse a otras estaciones y líneas si no se produce una respuesta concreta. El conflicto se mantiene abierto y se esperan nuevas definiciones en las próximas horas, mientras las organizaciones convocantes anuncian que continuarán visibilizando el caso de Araceli hasta lograr su reincorporación.

