El menor fue identificado por cámaras de seguridad y entregado por su madre cuando la Policía llegó a su casa. En otro caso, un chico de 13 años fue internado tras detectarse que planeaba un ataque en su escuela.

Un adolescente de 16 años fue detenido este sábado en Córdoba, acusado de haber cometido una serie de robos en viviendas de la localidad de Villa Allende. La aprehensión se concretó tras una investigación que incluyó el análisis de cámaras de seguridad, que permitieron identificarlo y seguir sus movimientos hasta su domicilio.
El procedimiento se llevó a cabo en una vivienda del barrio Las Polinesias, donde los efectivos se presentaron luego de reconstruir el recorrido del joven. Al advertir la presencia policial, el adolescente intentó resguardarse en el interior de la casa, pero su madre autorizó el ingreso de los uniformados y lo entregó, lo que permitió concretar la detención sin incidentes.
Según informaron fuentes del caso, las imágenes fueron determinantes para ubicar al sospechoso, ya que lo mostraban regresando a su vivienda tras los hechos denunciados. Durante el operativo, los agentes secuestraron una bicicleta, herramientas eléctricas y una mochila con objetos personales que habrían sido sustraídos en al menos tres robos recientes en viviendas tipo housing ubicadas sobre la calle Elpidio González.
El joven contaba con antecedentes desde 2025 por delitos contra la propiedad, entre ellos robos, hurtos, daños e infracciones al Código de Convivencia Ciudadana. De acuerdo con la información disponible, estaría vinculado a otros seis hechos: tres cometidos en lo que va del año —dos en abril y uno el 27 de marzo— y los restantes registrados en agosto, septiembre y noviembre del año pasado.
En paralelo, la Justicia provincial investiga otro caso que generó preocupación en el ámbito educativo. Un menor de 13 años fue detectado en la ciudad de Córdoba en el marco de una causa por amenazas de tiroteos en escuelas, con presuntos vínculos a la comunidad TCC (True Crime Community).
La investigación se inició tras el análisis de chats obtenidos de un teléfono en Río Cuarto, donde el adolescente manifestaba intenciones violentas contra compañeros y recibía mensajes de apoyo de otros integrantes del grupo. A partir de esa evidencia, la fiscal Penal Juvenil Norma Scaglia ordenó un allanamiento de urgencia en su domicilio.
Durante el procedimiento, los investigadores encontraron un cuaderno con anotaciones sobre la fabricación de bombas y explosivos, además de cuchillos de caza, una navaja y material vinculado a la comunidad TCC. También se secuestraron elementos que daban cuenta de la participación en espacios virtuales donde se promovía la violencia.
En el expediente, la fiscal señaló que el menor presentaba “manifestaciones constantes en escrito y en el chat del grupo de solucionar cualquier forma de conflicto con compañeros del colegio, amigos o conocidos solo con el uso de armas”. Las autoridades confirmaron que, en esos entornos digitales, el adolescente recibía respaldo a sus expresiones.
Tras el operativo, el joven fue derivado a un centro de salud mental especializado, donde permanece internado bajo seguimiento profesional. La medida se adoptó de manera preventiva ante la gravedad de las amenazas y la evidencia reunida durante la investigación.
En cuanto al entorno familiar, los padres del menor aseguraron desconocer las actividades de su hijo y manifestaron su consternación por la situación. La causa continúa en desarrollo y la Justicia mantiene bajo reserva los detalles sobre posibles conexiones con otros involucrados.
Con información de “Infobae”…

