Cómo determina la ciencia si el cambio climático intensifica los desastres naturales

Un informe de las National Academies de Estados Unidos analiza los avances de la ciencia de atribución, que permite medir la influencia del calentamiento global en eventos extremos como olas de calor, lluvias intensas y huracanes.

Las olas de calor que baten récords, las lluvias que provocan inundaciones y los huracanes cada vez más intensos reavivaron el debate sobre el impacto del cambio climático en los fenómenos meteorológicos extremos. Un informe de las National Academies of Sciences, Engineering and Medicine de Estados Unidos explica cómo la ciencia mide la influencia de la actividad humana en estos episodios y cuáles son los desafíos que todavía enfrenta.

El documento analiza la denominada ciencia de la atribución de eventos extremos, una disciplina que busca determinar hasta qué punto el calentamiento global provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero modifica la intensidad o la probabilidad de que ocurran determinados fenómenos climáticos.

Según el informe, los avances tecnológicos y metodológicos mejoraron la capacidad para identificar la huella humana, especialmente en fenómenos relacionados con temperaturas extremas y lluvias intensas. Sin embargo, el grado de certeza todavía varía según el tipo de evento y la disponibilidad de datos.

Cómo se mide la influencia del cambio climático

Las investigaciones combinan observaciones meteorológicas, imágenes satelitales, radares, modelos climáticos y herramientas estadísticas para reconstruir el desarrollo de un fenómeno específico, como una ola de calor o una tormenta intensa.

Luego, los científicos comparan ese escenario con otro hipotético en el que no existieran las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la actividad humana. De esa manera pueden estimar si el cambio climático aumentó la intensidad del evento o incrementó la probabilidad de que ocurriera.

El uso de grandes conjuntos de simulaciones climáticas también permitió distinguir con mayor precisión los efectos del calentamiento global frente a la variabilidad natural del clima, que incluye procesos atmosféricos aleatorios o cíclicos.

Además, el desarrollo de la atribución de impactos de eventos extremos amplió el alcance de estas investigaciones al incorporar el análisis de consecuencias concretas, como pérdidas económicas, daños en la infraestructura o efectos sobre la salud.

Qué fenómenos ofrecen mayor certeza

El informe señala que la evidencia científica es más sólida en los eventos vinculados con temperaturas extremas. La relación entre el aumento de los gases de efecto invernadero y la mayor frecuencia de olas de calor cuenta con una base científica ampliamente respaldada.

También existe un alto nivel de confianza en la atribución de lluvias intensas, ciclones tropicales y sequías en determinadas regiones. Un aire más cálido puede retener mayor cantidad de humedad, una condición que favorece tanto precipitaciones extremas como períodos prolongados de sequía.

Como ejemplo, el informe menciona al huracán Harvey, que afectó a Estados Unidos en 2017. Diversos estudios concluyeron que el cambio climático incrementó la cantidad de lluvia caída durante ese fenómeno, lo que derivó en mayores inundaciones.

En cambio, la atribución resulta más compleja en fenómenos como tornados, granizadas y tormentas severas. En estos casos intervienen procesos atmosféricos de menor escala que todavía no son representados con suficiente precisión por los modelos climáticos, además de existir registros históricos más limitados.

Los desafíos para mejorar las investigaciones

Entre las principales recomendaciones, las National Academies proponen establecer criterios comunes para los estudios de atribución, desarrollar modelos climáticos globales con mayor resolución y promover investigaciones que comparen distintos métodos sobre un mismo evento.

El informe también destaca la necesidad de fortalecer la recolección de datos en regiones donde la información meteorológica es escasa, especialmente en países del Sur Global, y de trabajar junto con comunidades e instituciones locales para que los resultados sean más útiles en la planificación de obras públicas, estrategias sanitarias y planes de emergencia.

Los especialistas concluyen que la atribución de eventos extremos se consolidó como una herramienta clave para comprender el impacto del cambio climático sobre fenómenos concretos. No obstante, advierten que todavía persisten desafíos para mejorar la precisión de los estudios, especialmente en eventos complejos y en regiones con información limitada.

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