La central obrera cuestionó la restricción a periodistas en la sede del Gobierno
NewsITe
La Confederación General del Trabajo (CGT) expresó un enérgico repudio a la decisión del Poder Ejecutivo Nacional de impedir el ingreso de periodistas a la Casa Rosada, medida que se conoció en las últimas horas y que generó fuerte preocupación en el ámbito sindical, político y de los medios de comunicación.
A través de un documento público, la central obrera advirtió que la disposición tomada por la gestión del presidente Javier Milei constituye un hecho de “extrema gravedad institucional”, al entender que limita directamente el derecho a la información de la ciudadanía y afecta el funcionamiento de la democracia argentina.
En el comunicado, la CGT sostuvo que “la restricción al acceso de las y los trabajadores de prensa a la sede del Poder Ejecutivo constituye un ataque directo a la libertad de expresión y socava el derecho de toda la sociedad a conocer y controlar los actos de Gobierno”. Para la conducción sindical, se trata de una señal preocupante en un contexto de alta conflictividad social y económica.
La organización gremial, liderada en esta etapa por Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo, remarcó que no existen antecedentes recientes de una limitación de este tipo y que, incluso, “prácticas de este calibre no han sido puestas en marcha ni en los años más oscuros de la dictadura militar”. En esa línea, alertaron sobre el riesgo que implica para la calidad institucional restringir la presencia de la prensa en un espacio clave de la vida política como es la Casa Rosada.
Alerta por retroceso en libertades y solidaridad con periodistas
En otro tramo del pronunciamiento, la CGT subrayó “la gravedad de avanzar en medidas que restringen derechos fundamentales” y que “tienden a silenciar voces críticas”, al tiempo que reivindicó el rol de los medios y de los trabajadores y trabajadoras de prensa como garantes del acceso a información plural y verificada.
La central obrera se solidarizó con los equipos periodísticos afectados por la prohibición y llamó a revertir la decisión oficial, al considerar que la transparencia y la circulación libre de información son “indispensables para la vida democrática”. El sindicato insistió en que los gobiernos, cualquiera sea su signo político, deben garantizar un entorno de respeto hacia la labor periodística y abrir instancias de diálogo antes de aplicar restricciones.
El episodio se suma a una serie de tensiones entre el Ejecutivo y distintos sectores de la comunicación, que ya venían manifestando preocupación por cambios en el esquema de conferencias de prensa, acceso a fuentes oficiales y distribución de la pauta estatal. Para la CGT, estas señales conforman un cuadro que obliga a mantener la alerta y a defender, en forma conjunta con otras organizaciones, los principios básicos de libertad de expresión y derecho a la información.
“Silencian a la prensa en este circo sin pan”, advirtió la CGT, al calificar la medida como un retroceso preocupante en términos democráticos.
Mientras se esperan definiciones oficiales sobre la continuidad o revisión de la prohibición, el pronunciamiento de la CGT se suma a las objeciones expresadas por entidades periodísticas y organizaciones de derechos humanos, que reclaman restablecer condiciones plenas para el ejercicio del periodismo en la Casa Rosada y en todos los ámbitos del Estado.


