Tensión creciente entre Washington y Teherán por el estrecho de Ormuz.

Buenos Aires, 21 de abril (NA) – El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a escalar la retórica contra Irán al advertir que cualquier intento de su país de reabrir el estratégico estrecho de Ormuz haría imposible alcanzar un nuevo acuerdo con Teherán. Según planteó, un eventual entendimiento solo podría concretarse si se llegara al extremo de “destruir el resto del país”, en referencia a la República Islámica.
Las declaraciones fueron difundidas a través de su red social Truth Social y retomadas por fuentes consultadas por Noticias Argentinas. En ese mensaje, Trump señaló que los principales dirigentes iraníes “también están incluidos” en un eventual movimiento militar destinado a bombardear objetivos en Irán, reforzando el tono de amenaza directa hacia la cúpula de poder persa.
El exmandatario sostuvo que Irán “quiere que se abra el estrecho para poder ganar 500 millones al día”, en alusión a los ingresos que el país obtiene por el tránsito de petróleo y gas por la zona. Sin embargo, afirmó que las autoridades iraníes dicen quererlo cerrado “solo para salvar las apariencias”, ya que, según él, Washington lo tendría “totalmente bloqueado”.
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más sensibles del planeta: por allí circula cerca de una quinta parte del petróleo que se comercia a nivel global. Cualquier alteración en su funcionamiento impacta de lleno en los precios internacionales de la energía y en la estabilidad de los mercados, por lo que las amenazas de bloqueo o represalia militar suman preocupación entre gobiernos y analistas.
Alto el fuego, negociaciones y consecuencias geopolíticas
Horas antes de sus comentarios en redes, Trump había anunciado que extendería el alto el fuego con Irán, luego de una tregua de dos semanas que vencía este miércoles por la noche. Ese gesto había sido interpretado como una señal de posible distensión en el frente militar, aunque sus nuevas declaraciones vuelven a instalar un clima de incertidumbre sobre el futuro de las conversaciones.
La tensión en torno al estrecho de Ormuz se inscribe en una larga lista de choques entre Washington y Teherán, que incluyen disputas por el programa nuclear iraní, sanciones económicas, ataques a embarcaciones comerciales en la región y el rol de las milicias aliadas de Irán en Medio Oriente. Especialistas en relaciones internacionales advierten que una escalada militar podría desatar un conflicto de mayor alcance e involucrar a otros actores clave, como las monarquías del Golfo, Israel y potencias como Rusia y China.
- El estrecho de Ormuz concentra una porción vital del comercio mundial de petróleo y gas.
- Las amenazas de bloqueo o represalias elevan el riesgo de choque militar y presión sobre los mercados.
Mientras la comunidad internacional sigue con atención los cruces verbales y los movimientos militares en la zona, persiste la incógnita sobre si finalmente prevalecerá la vía diplomática o si el conflicto entrará en una nueva fase de confrontación abierta, con impacto directo en la seguridad energética del mundo.

