El Gobierno apela al per saltum para que la Corte revise la reforma laboral
NewsITe
El Gobierno nacional recurrió al mecanismo de per saltum para que la Corte Suprema de Justicia intervenga de manera directa en el conflicto judicial por la reforma laboral, luego de que un juez de primera instancia suspendiera gran parte de la norma a partir de un planteo de la Confederación General del Trabajo (CGT).
El per saltum, cuyo nombre completo es “recurso extraordinario por salto de instancia”, es una herramienta excepcional prevista en el sistema judicial argentino que permite llevar un expediente directamente al máximo tribunal, sin atravesar las cámaras de apelaciones u otras instancias intermedias. Solo puede ser utilizado cuando se considera que existe una situación de “gravedad institucional” o un caso que requiere una definición urgente por su impacto político, económico o social.
De acuerdo con lo que pudo reconstruirse en ámbitos oficiales, la Procuración del Tesoro planteó que la cautelar que suspendió más de 80 artículos de la reforma laboral configura un problema institucional de fondo. El argumento central es que la decisión de un juez de primera instancia de frenar la aplicación de una ley nacional afecta el principio de división de poderes y genera incertidumbre sobre la vigencia de una norma aprobada por el Congreso.
Al recurrir al per saltum, el Poder Ejecutivo busca que la Corte Suprema deje sin efecto la medida cautelar dictada en favor de la CGT y restituya la plena vigencia de la ley mientras se discute el fondo del asunto. Es decir, pretende que el máximo tribunal se expida en forma prioritaria sobre la validez de la suspensión y, en paralelo, analice la constitucionalidad de los artículos cuestionados.
En qué casos se aplica y qué puede resolver la Corte
El uso del per saltum está regulado y no se admite en cualquier expediente. Para que avance, la Corte primero debe aceptar su tratamiento. Si el tribunal considera que no se dan las condiciones de gravedad institucional o urgencia, el recurso se rechaza y la causa continúa su trámite ordinario ante los tribunales inferiores.
En cambio, si el máximo tribunal hace lugar al pedido, asume la competencia de manera inmediata y puede resolver sobre la medida cautelar, sobre el fondo del litigio o sobre ambos aspectos. En materia laboral, económica o previsional, su intervención suele ser decisiva porque sienta precedentes que luego orientan el accionar de los jueces de todo el país.
- Permite que la Corte intervenga sin que el caso pase por las cámaras de apelaciones.
- Se invoca cuando hay alegada “gravedad institucional” o fuerte impacto público.
- Puede dejar sin efecto medidas cautelares que frenan leyes o decretos.
- Su admisibilidad depende exclusivamente de la evaluación de la Corte.
El planteo oficial sostiene que frenar una ley nacional desde un juzgado de primera instancia afecta la división de poderes y amerita la intervención directa de la Corte Suprema.
Mientras el máximo tribunal define si abre o no la vía del per saltum, el debate por la reforma laboral se mantiene en el centro de la agenda política, sindical y empresaria. El desenlace tendrá impacto no solo sobre el alcance de la normativa cuestionada, sino también sobre los límites de la justicia ordinaria para revisar decisiones del Poder Legislativo y del Poder Ejecutivo en un contexto de fuerte tensión institucional.


