El IPI pesquero se desplomó 23,1% interanual en abril
NewsITe
El sector pesquero argentino atravesó un fuerte retroceso en abril de 2026. De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Índice de Producción Industrial (IPI) pesquero registró una caída del 23,1% en comparación con el mismo mes de 2025. En la medición desestacionalizada, la baja frente a marzo fue del 16,8%, lo que refleja un freno significativo de la actividad en el corto plazo.
Pese a esta abrupta contracción mensual, el resultado acumulado del primer cuatrimestre del año todavía muestra números positivos: entre enero y abril de 2026, la producción pesquera creció 18% interanual. Es decir, el sector llega a abril con una mejora global respecto de 2025, pero con un mes particularmente negativo que enciende luces de alerta para armadores, trabajadores y cadenas vinculadas a la exportación.
El informe oficial señala que el índice de la serie tendencia-ciclo también registró una merma del 1% contra marzo, lo que indica que no se trata sólo de un comportamiento puntual, sino de un cambio en la trayectoria de la actividad. Este desempeño impacta especialmente en regiones con fuerte perfil pesquero, como la Patagonia y parte de la costa bonaerense, donde la pesca es una fuente central de empleo y divisas.
Pesa la baja en la pesca marítima, pero se destaca la acuicultura
Al desagregar por tipo de actividad, el INDEC detalla que la categoría “Pesca marítima” sufrió en abril una caída interanual del 35,5%. Esta rama tuvo una incidencia negativa de 29,7 puntos porcentuales en la variación del nivel general del IPI pesquero, que terminó mostrando el descenso del 23,1% informado.
En contraste, la acuicultura —producción en criaderos y sistemas controlados— mostró un comportamiento mucho más dinámico. En abril de 2026 registró un incremento del 39,5% interanual y aportó 6,5 puntos porcentuales de incidencia positiva al índice general. En el acumulado enero-abril, esta actividad avanzó 28% frente al mismo período del año anterior, consolidándose como uno de los segmentos más expansivos dentro del complejo pesquero.
La pesca marítima, a pesar de la baja de abril, presenta de todos modos un resultado favorable en lo que va del año: el acumulado del primer cuatrimestre marca una suba de 16,1% interanual. El contraste entre el buen desempeño de los primeros meses y el tropiezo de abril plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del ritmo de actividad.
Composición por especies y desempeño de los buques
El informe también analiza el comportamiento por grupos de especies. En abril, el grupo “peces” mostró un incremento del 11,5% interanual y aportó 4,2 puntos porcentuales positivos al IPI pesquero, con una mejora acumulada del 17,2% en el cuatrimestre. Los “crustáceos” exhibieron una notable variación positiva del 135,3% en la comparación interanual mensual y sumaron 5 puntos de incidencia positiva, aunque en el período enero-abril registran una baja del 8,5% frente a 2025.
- El grupo “moluscos” fue el más afectado: cayó 54,3% interanual en abril.
- En el acumulado del primer cuatrimestre, los moluscos igualmente marcan una suba del 32,5%.
- El grupo “peces” crece 17,2% en el cuatrimestre.
- Los “crustáceos” muestran disparidad: salto en abril, pero caída en el acumulado.
Respecto del tipo de buque, el organismo estadístico precisa que los desembarques de “buques fresqueros” subieron 3,1% interanual en abril, aunque en el acumulado enero-abril reflejan una merma del 7,7%. Por su parte, los “buques congeladores” se desplomaron 42,1% en abril frente a igual mes del año anterior, pero exhiben un crecimiento del 30,7% en el cuatrimestre.
Según el INDEC, los buques fresqueros tuvieron una incidencia levemente positiva de 0,5 puntos en el índice de pesca marítima de abril, mientras que los buques congeladores aportaron una incidencia negativa de 36 puntos porcentuales en la variación interanual de ese indicador.
En síntesis, el panorama que traza el IPI pesquero de abril combina un fuerte retroceso mensual con un saldo todavía positivo en el balance de los primeros cuatro meses del año. La evolución de la demanda externa, los precios internacionales y las condiciones climáticas serán factores clave para definir si la caída de abril se consolida como tendencia o queda como un bache en un año de recuperación para la industria pesquera argentina.


