El PRO reunió a su cúpula y se proyecta como “mucho más que presente”.

Con Mauricio Macri a la cabeza y un mensaje de reposicionamiento político, el PRO reunió a casi 500 dirigentes, legisladores y militantes en la cena anual de la Fundación Pensar, realizada en los salones de La Rural, en Palermo. El encuentro sirvió para mostrar volumen interno, fijar agenda propia y, por lo bajo, enviar señales al Gobierno nacional en medio de la polémica por el caso Manuel Adorni.
El titular del partido, Mauricio Macri, fue uno de los protagonistas centrales de la noche, acompañado por la presidenta de la Fundación Pensar, María Eugenia Vidal; el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y el jefe del bloque PRO en Diputados, Cristian Ritondo, entre otros referentes. La consigna dominante fue ratificar que la fuerza “no es solo pasado” y que se prepara para disputar un rol decisivo en la etapa que viene.
Vidal ofreció el discurso más político y encendido. Sostuvo que “el PRO está lleno de presente” pero remarcó que el objetivo es “ser mucho más que presente”. Planteó que el espacio siempre apostó al futuro y que ahora busca “ser anfitrión de ese futuro”, trabajando en la formación de nuevas camadas de dirigentes y en un plan estratégico para la Argentina de los próximos diez años.
En esa línea, la ex gobernadora bonaerense habló de dar “el próximo paso: de la estabilidad al desarrollo”, subrayando que no alcanza con ordenar las variables macroeconómicas si no se sientan las bases para un crecimiento sustentable y equitativo. El mensaje fue leído como una forma de marcar matices con la actual gestión nacional, sin romper el vínculo de alianza.
El caso Adorni y las tensiones con la Casa Rosada
Mientras en el escenario se hablaba de innovación y liderazgo, en los corrillos de La Rural el tema dominante fue el futuro de Manuel Adorni. Dirigentes del PRO admitieron en diálogo reservado que el Gobierno “tiene que resolver su problema” con el ex vocero presidencial y que cuenta con las herramientas para hacerlo, pero fueron tajantes al señalar, fuera de micrófono, cuál debería ser el desenlace: “Se tiene que ir”.
Pese a que en público evitarán presionar a la Casa Rosada, el diagnóstico interno del partido aliado es contundente: el caso Adorni se transformó en un factor de desgaste para el oficialismo y, al mismo tiempo, en un test de cómo se gestionan las crisis dentro de la coalición gobernante. La estrategia del PRO es sostener el apoyo general al rumbo económico pero marcar diferencias en la gestión política y comunicacional.
IA, innovación y el futuro según Macri
La cena tuvo además un fuerte componente tecnológico. El eje temático elegido por los organizadores fue la inteligencia artificial, la innovación y el desarrollo. El especialista en tecnología Santiago Siri compartió escenario con Macri para conversar sobre los desafíos y oportunidades que abre la IA, y sobre la necesidad de avanzar en marcos regulatorios que acompañen su expansión sin frenar el desarrollo.
- Debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en la política y la comunicación.
- Planteo de la necesidad de reglas claras y regulación para evitar abusos y desinformación.
- Énfasis del PRO en asociar su identidad con la agenda de modernización e innovación.
Macri recordó un episodio de 2023, cuando se viralizó un video generado con IA en el que se anunciaba falsamente que la candidata del PRO en la Ciudad se bajaba de la contienda electoral. Ese caso sirvió como ejemplo concreto de los riesgos vinculados a la manipulación de contenidos y la difusión de noticias falsas mediante tecnologías avanzadas.
Entre los asistentes se destacaron legisladores nacionales como los diputados Cristian Ritondo, Martín Ardohain, Fernando de Andreis y Florencia de Sensi, además de los senadores Martín Goerling Lara, Andrea Cristina y Victoria Huala. Con esa foto de unidad, el PRO buscó dejar en claro que se mantiene activo, con músculo político propio y dispuesto a disputar influencia en el oficialismo, pero también en la oposición, de cara a los próximos años.

