Combates en Líbano opacan las gestiones de paz por Irán.

Mientras los combates se intensifican en el Líbano, las expectativas en torno a una posible tregua en Irán se ven seriamente empañadas. Las conversaciones, previstas para el fin de semana en Islamabad, Pakistán, reunirán a delegaciones de Estados Unidos e Irán en un intento por encauzar un alto el fuego y establecer un marco de negociación más amplio en Medio Oriente.
Fuentes diplomáticas señalan que Teherán acercó una propuesta de diez puntos que serviría como base de un eventual acuerdo. Ese esquema fue inicialmente cuestionado por el gobierno de Donald Trump, pero, tras una serie de ajustes, terminó siendo aceptado como hoja de ruta preliminar, según dejaron trascender desde la Casa Blanca.
Escalada en Líbano y señales contradictorias desde Israel
En paralelo al frente diplomático, el terreno militar muestra una realidad muy distinta. Los enfrentamientos en territorio libanés continúan, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, envió mensajes dispares: por un lado, anunció que profundizaría los ataques; por otro, abrió la puerta a nuevas instancias de negociación.
Desde Yemen, los hutíes volvieron a amenazar con atacar objetivos israelíes o buques que transiten el Mar Rojo, aunque hasta el momento no se registraron lanzamientos de misiles efectivos. Este clima de tensión regional agrega presión sobre las conversaciones por la paz y refuerza el temor a una escalada mayor.
Los puntos en disputa entre Washington y Teherán
Irán buscará en Islamabad el levantamiento de sanciones económicas y el compromiso de un cese definitivo de las hostilidades por parte de Estados Unidos e Israel. En sentido inverso, Washington pone el foco en dos aspectos centrales: la libre circulación de barcos a través del estratégico Estrecho de Ormuz y los límites al programa de enriquecimiento de uranio iraní.
“El Líbano no forma parte del acuerdo de alto el fuego. Esto se ha comunicado a todas las partes involucradas”, reiteró el presidente estadounidense, Donald Trump, al intentar despegar el frente libanés de la negociación en curso. Sin embargo, la continuidad de los bombardeos en ese país condiciona el clima político y dificulta la consolidación de cualquier consenso.
Presiones internacionales y llamado a la moderación
Pakistán, país anfitrión de la cumbre, junto con potencias europeas como Francia y el Reino Unido, condenaron los ataques sobre territorio libanés o, al menos, reclamaron “moderación” a Israel. En las capitales occidentales crece la preocupación por el riesgo de un conflicto regionalizado que arrastre a nuevos actores y complique aún más las rutas comerciales y el abastecimiento energético.
- Pakistán oficia como mediador y busca estabilizar el diálogo.
- Francia y Reino Unido presionan para reducir la violencia en Líbano.
- Estados Unidos pone el foco en la seguridad marítima y nuclear.
- Irán apunta al levantamiento de sanciones y garantías de seguridad.
Las delegaciones y el tablero geopolítico
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que Trump enviará a Islamabad una delegación de alto perfil encabezada por el vicepresidente JD Vance, acompañado por Jared Kushner y el empresario Steve Witkoff. Del lado iraní, el equipo negociador estará liderado por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, según informó la Agencia de Noticias Estudiantiles Iraní.
Consultada sobre si Netanyahu respalda el eventual acuerdo de alto el fuego, Leavitt se limitó a afirmar que el mandatario israelí “apoya al presidente Donald Trump”, una definición que deja abiertas múltiples lecturas sobre el verdadero margen de maniobra de Israel en la mesa de negociaciones.
En este contexto, también se registraron conversaciones de alto nivel entre Estados Unidos y China vinculadas al proceso de paz, un dato que evidencia el interés global por contener la crisis. Las reuniones en Islamabad, inicialmente previstas para el viernes, fueron reprogramadas para el fin de semana, una postergación que refleja las dificultades de coordinar posiciones en un escenario cada vez más volátil.

