Diego Guacci fue denunciado hace cinco años ante la FIFA por abuso sexual; el Comité de Ética no lo sancionó, pero dijo que esa decisión “no puede ser considerada como un reconocimiento de que los hechos denunciados no ocurrieron”. La problemática resurgió ante las declaraciones públicas que decidieron realizar las víctimas.

En mayo de 2021 cinco futbolistas de la selección argentina realizaron una denuncia contra el entrenador Diego Guacci, entonces empleado de la AFA y a cargo de las selecciones juveniles femeninas, ante el Comité de Ética de la FIFA por presunto acoso y abuso sexual, a través de FIFPro, el sindicato mundial que representa a futbolistas profesionales de todo el mundo. Después de años de silencio, por primera vez las jugadoras involucradas hablaron con La Nación, revelando “el calvario” que aseguran haber vivido y “la persecución” posterior, tras la decisión del máximo ente del fútbol mundial de no condenar al acusado. Tampoco existe una causa penal.
La Cámara de Investigación de la FIFA, liderada por la abogada costarricense Margarita Echeverría, concluyó que existían incumplimientos del código disciplinario y de ética en cada uno de los cinco casos, y recomendó sancionar al acusado. En tanto, la Sala de Adjudicación tomó el informe de la Cámara de Investigación y decidió llamar a audiencia únicamente a Guacci, sin convocar ni escuchar a las denunciantes. Durante su exposición ante la FIFA, el entrenador identificó a las denunciantes por su nombre y apellido, algo que sorprendió porque hasta entonces nadie sabía su identidad.
Un año más tarde, la FIFA cerró la investigación contra Guacci. El informe de 40 páginas, que es de acceso público, concluyó que “las pruebas en el expediente son insuficientes para corroborar los hechos relatados por las jugadoras“. Pero, al mismo tiempo, en el punto 156 detalló que “la Cámara desea subrayar que dicha conclusión no debe considerarse como un reconocimiento de que los hechos denunciados no ocurrieron, ni de que el Sr. Guacci actuó de conformidad con el Código de Ética de la FIFA (FCE)“.
En el momento inicial de la denuncia, la reacción de la AFA no se hizo esperar. “Vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, publicó el presidente Claudio Chiqui Tapia en su cuenta de X. Pero la AFA sólo sacó un comunicado en el que deslindó su responsabilidad en los hechos denunciados y dijo desconocer la identidad del acusado y sus denunciantes.
Días después de hacerse pública la sentencia del Comité de Ética de la FIFA, la ex futbolista Evelina Cabrera, que en su momento también fue presidenta de la Asociación Femenina de Fútbol Argentino, publicó en su cuenta de X: “¡A mí me decía cosas horribles! Un día me quiso dar un beso y le metí un cachetazo con la mano bien abierta. Era 2011 y yo recién empezaba. ¡QUÉ ASCO!”.

Testimonios
Mientras su propio Comité de Ética lo investigaba por estos delitos, en 2021 la FIFA nombró a Guacci “experto técnico y mentor” de esa entidad. A la vez, sin dar explicaciones, la AFA lo corrió de su cargo (entre otras tareas, fue el DT de los seleccionados Sub 15 y Sub 17) y en marzo de 2022 asumió en Defensa y Justicia como coordinador de Fútbol Femenino. En el reciente artículo de La Nación se consigna que “en el Halcón también habrían ocurrido episodios similares a los denunciados en la FIFA, pero quien confió esa información a pidió reserva con su nombre”.
Luana Muñoz, Gabriela Garton, Aldana Cometti y Camila Gómez Ares son cuatro de las cinco futbolistas que denunciaron a Diego Guacci ante la FIFA, y que días atrás decidieron romper el silencio. Entre otras cosas, en sus testimonios afirman que Guacci las agredía individual y colectivamente con referencias sexuales, físicas y persecuciones.
Las jugadoras relatan un ambiente de temor y manipulación bajo la dirección técnica de Guacci en River y UAI Urquiza, y en selecciones nacionales juveniles, entre 2012 y 2017.
Además del acoso sexual, las futbolistas denuncian abuso mental, hostigamiento y discriminación.
La causa no se quedó quieta. A FIFPro llegaron hasta el momento otros 11 relatos para continuar con la acusación. Sin embargo, aunque los testimonios se amontonan, desde la FIFA siguen respondiendo que “los casos son insuficientes”. Guacci insiste en “la falsedad de los hechos” e insiste en haber sido absuelto en una investigación de la FIFA.
Las futbolistas lamentan que la postura de Diego Guacci y su pareja Andrea Robledo tenga como fin último “instalar el miedo y que otras personas no quieran hablar”. A pesar de las amenazas, las jugadoras reafirman su verdad y aseguran estar buscando “dejar un legado en el deporte y generar un fútbol femenino más seguro para las próximas generaciones”.

