Vuelco en Ruta 40: saqueo, violencia y debate social en Mendoza
NewsITe
Un camión de carga de origen brasileño que transportaba aceite de oliva chileno volcó en la Ruta 40, a la altura de Perdriel, en Luján de Cuyo, Mendoza, y dio lugar a una escena que volvió a encender el debate sobre la violencia y el saqueo en siniestros viales. Lejos de la solidaridad con el conductor y del resguardo de la carga, decenas de personas se acercaron al lugar para llevarse la mercadería derramada.
El episodio tomó mayor notoriedad porque fue transmitido en primera persona por la influencer mendocina Julaa Greco, que cuenta con más de 340 mil seguidores en redes sociales. En los videos que se viralizaron, se la escucha incitar a recoger las cajas de aceite con frases como “Dale, moco. Manoteá”, lo que generó un fuerte repudio y críticas por promover el aprovechamiento del siniestro.
De acuerdo con los reportes policiales, el vuelco se produjo tras una mala maniobra de una camioneta que habría encerrado al transporte pesado, lo que provocó que el camión perdiera estabilidad y terminara volcado sobre la calzada. Mientras el chofer era asistido, gran parte de los presentes se concentró en la carga, que rápidamente empezó a ser cargada en autos particulares y camionetas.
Tensión con la policía y daños en móviles oficiales
La situación se agravó cuando efectivos policiales intentaron asegurar la mercadería hasta la llegada de las autoridades viales y del seguro. Según fuentes de seguridad, los uniformados fueron recibidos a piedrazos por un grupo de personas que buscaba continuar con el saqueo. Como consecuencia, varios móviles resultaron dañados y se debió pedir refuerzos para dispersar a la multitud y restablecer el orden.
En las imágenes difundidas por la propia influencer se observan vehículos particulares cargados con más de diez cajas de aceite cada uno, retiradas del semirremolque accidentado. Incluso, en tono irónico, se escucha a la joven agradecer “a la provincia” por los productos, lo que fue interpretado por muchos usuarios como una naturalización del robo.
Del asfalto al Marketplace: el aceite en el mercado negro digital
Horas después del siniestro, medios locales detectaron publicaciones en plataformas de compraventa como Marketplace en las que se ofrecían botellas de aceite de oliva chileno con características similares a las que fueron sustraídas del camión. La rápida aparición de estos productos en el circuito informal dejó en evidencia cómo la mercadería proveniente de siniestros viales se integra casi de inmediato a un mercado paralelo sin controles sanitarios ni impositivos.
- Transporte internacional con carga alimenticia de alto valor económico.
- Mercadería sustraída y presuntamente revendida en canales digitales.
- Intervención policial con daños materiales y resistencia de vecinos.
- Difusión masiva a través de redes sociales por una influencer local.
Antecedentes recientes y debate sobre responsabilidad social
Este episodio se suma a otros hechos similares registrados en Mendoza. Hace unos seis meses, en Guaymallén, un camión frigorífico cayó de un puente en el Acceso Este y derramó toneladas de carne. Aquella vez también hubo enfrentamientos con la policía, uso de gases lacrimógenos y un masivo retiro de productos cárnicos por parte de vecinos que justificaban su accionar en la crisis económica.
Especialistas en seguridad vial y sociólogos advierten que estos comportamientos no solo ponen en riesgo a quienes participan del saqueo, sino que también evidencian un deterioro del contrato social y un corrimiento de los límites éticos. El aprovechamiento de accidentes para quedarse con mercadería constituye un delito y, además, puede implicar riesgos sanitarios si los productos no son conservados ni transportados en condiciones adecuadas.
La repetición de estos episodios en rutas mendocinas reabre la discusión sobre el rol de las redes sociales, la responsabilidad de los líderes de opinión digitales y la necesidad de reforzar controles y campañas de concientización para evitar que los siniestros viales se conviertan en escenarios de saqueo.
Las autoridades provinciales analizan ahora los videos difundidos y no se descartan imputaciones por robo y daños a la propiedad, en un contexto en el que la frontera entre la curiosidad por registrar un hecho y la promoción de conductas delictivas en redes sociales parece volverse cada vez más difusa.


