El periodista fue al recital de la conocida banda australiana con toda la ilusión, pero volvió decepcionado al haber sufrido un hurto en pleno show. Aquí el relato de Barbano.

Parece una paradoja, pero precisamente un periodista que relata hechos policiales fue víctima de un delito.
El comunicador contó, en el noticiero que se emite por la tarde e América, una penosa situación que vivió cuando asistió al recital de AC/DC en el estadio Monumental de River Plate.
Según relató, él estaba disfrutando del show en el sector campo, cuando una persona se acercó a saludarlo. “Fue un momento en el cual se me acercó alguien. Se me había acercado ya bastante gente a saludar porque te ven en la tele, te escuchan, y bueno…siempre pasa”, inició su historia, tomándolo como natural en un principio.
Y continuó: “Empezó una de las canciones más populares de AC/DC y un hombre se me acercó, me saludó y me agarró de costado. Yo me quise ir sobre mi hijo porque se me alejaba en la multitud y ahí sentí el tirón. Cuando metí la mano, me había abierto el cierre y sacado el teléfono celular”, contó Barbano, dando cuenta del momento preciso en el que sucedió el robo.
Apenado por lo ocurrido, la pareja de Marina Calabró sintió hasta un poco de culpa por haber ido con el móvil al show, pero inmediatamente resaltó que en la actualidad es algo inevitable. “La primera pregunta que me hice después del robo fue ¿para qué llevar el celular? Y después me respondí, ahora las entradas son todas con el teléfono, o sea, estás obligado a ir con el teléfono”, reflexionó.
“El hecho de que la entrada esté digitalizada no te deja alternativa. Fui con el celular, fui con mi hijo que tiene 14 años, con lo cual estaba más atento a él que a la música. Me llevé una campera con cierres, metí el celular, metí las llaves de casa”, siguió explicando. “Realmente difícil saber cómo protegerse de esto”, cuestionó.
De igual modo, detectó dónde se encontraba el teléfono, aunque no pudo ir a buscarlo: “Por suerte, tengo otro elemento de la misma marca que tiene un rastreador y me muestra el lugar a donde dio señal mi iPhone”, dijo.
Luego se dirigió a los ladrones: “Lo que están viendo es el distrito de Lanús, la calle Coronel Lucero al 1800, es lo que marca el dispositivo en tiempo real. Allí apareció, dos horas después de terminado el recital, yo lo estaba rastreando a ver qué pasaba y ahí lo encontré al teléfono. Obviamente lo encontré de manera virtual, lo único que hay que hacer es poner que el dispositivo está robado”, se lamentó.
Lo que tendría que haber sido un momento agradable e inolvidable para Rolando y su hijo terminó siendo un trago amargo difícil de atravesar, aunque los robos de teléfonos en ese tipo de eventos es más común de lo que uno cree.

