Patricia Bullrich fijó postura en un nuevo aniversario del golpe

NewsITe
En un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, difundió un mensaje en sus redes sociales en el que remarcó que “la violencia y el terror nunca pueden ser el arma para imponer ideas”. Su declaración se suma al conjunto de expresiones políticas que cada año reavivan el debate en torno a la memoria, la verdad y la Justicia en la Argentina.
Bullrich sostuvo que, a 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar, “hay algo que no se negocia”: el compromiso con la democracia y el rechazo a cualquier forma de violencia política. “La democracia y la República son la base sobre la que se construye todo. Defenderlas es una obligación”, afirmó la senadora, alineada con la coalición oficialista que lidera el presidente Javier Milei.
El mensaje se conoció en paralelo a la difusión, por parte del Gobierno nacional, de un video institucional alusivo al 24 de marzo. La pieza audiovisual retoma la postura oficial de equiparar la violencia ejercida por el aparato represivo del Estado durante la dictadura con los crímenes cometidos por las organizaciones armadas de los años ’70, una mirada que profundiza la discusión pública sobre cómo recordar aquel período oscuro de la historia.
En el video aparecen, entre otros testimonios, el de una “nieta recuperada” que fue apropiada por un policía luego condenado por delitos de lesa humanidad, y el del hijo de un coronel del Ejército secuestrado y asesinado por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en 1974. Con estos relatos cruzados, el Ejecutivo busca reforzar el mensaje de “memoria completa”, una consigna que genera fuertes controversias entre organismos de derechos humanos y sectores políticos opositores.
Debate sobre memoria y democracia a 50 años del golpe
Cada 24 de marzo, el país vuelve a interpelarse sobre las responsabilidades del terrorismo de Estado, el rol de las Fuerzas Armadas, la participación civil y el accionar de las organizaciones armadas. En ese marco, declaraciones como las de Bullrich aportan a la conversación pública sobre los límites de la violencia política y el consenso democrático alcanzado desde el retorno institucional en 1983.
Mientras los organismos de derechos humanos insisten en la necesidad de mantener como eje la condena a los crímenes de lesa humanidad cometidos desde el Estado, el actual gobierno y referentes de La Libertad Avanza plantean una revisión crítica de los años ’70 que incorpore también los delitos cometidos por las guerrillas. Esta tensión se expresa tanto en actos oficiales como en las redes sociales y en el Congreso.
- El aniversario encuentra a la Argentina con más de 1.100 condenados por delitos de lesa humanidad desde 2006.
- Los juicios por crímenes cometidos durante la dictadura continúan abiertos en distintos tribunales federales.
- Organismos como Abuelas de Plaza de Mayo siguen buscando a nietos apropiados durante el régimen.
“La violencia y el terror nunca pueden ser el arma para imponer ideas. La democracia y la República son la base sobre la que se construye todo. Defenderlas es una obligación”, expresó Patricia Bullrich.
En un contexto de polarización política y económica, las conmemoraciones del 24 de marzo vuelven a poner en primer plano el consenso básico sobre la vigencia del sistema democrático, el Estado de derecho y el rechazo a toda forma de violencia como método de acción política.

