La Conferencia Episcopal recordó el golpe de 1976 y llamó a defender la democracia

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La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) difundió un documento especial al cumplirse 50 años del último golpe de Estado, en el que reafirmó el compromiso de la Iglesia con el “Nunca Más” al terrorismo de Estado y exhortó a resguardar la institucionalidad democrática frente a nuevas formas de autoritarismo.
En el texto, elaborado por la Comisión Permanente del organismo y al que accedió Noticias Argentinas, los obispos remarcan que el 24 de marzo de 1976 marcó “el inicio de esa oscura noche en nuestra historia: la tragedia del terrorismo de Estado” que se extendió hasta la recuperación democrática del 10 de diciembre de 1983.
Apelando a palabras del papa Francisco en la encíclica Fratelli Tutti, la CEA advierte sobre la tentación de “dar vuelta la página” del pasado reciente y reclama una “memoria íntegra y luminosa” sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura. “Nunca se avanza sin memoria, no se evoluciona sin una memoria íntegra y luminosa”, subraya el documento.
Memoria, democracia y derechos humanos
En su mensaje, los obispos sostienen que, a cinco décadas del golpe, los argentinos “volvemos a decir Nunca Más” a cualquier forma de dictadura y “siempre más a una democracia justa”, capaz de garantizar la dignidad humana y el pleno ejercicio de los derechos consagrados en la Constitución Nacional.
La CEA afirma que la democracia “prohíbe rotundamente la eliminación del adversario” y reemplaza la confrontación violenta por el debate cívico. En esa línea, reclama una presencia “inteligente y eficiente” del Estado que vele por la igualdad de todos los ciudadanos, promueva la participación y asegure condiciones de vida dignas en todo el territorio nacional.
El documento recuerda que la Constitución es “la ley suprema” y que, si los derechos y obligaciones allí establecidos se cumplieran plenamente, la sociedad viviría “con mayor dignidad”. Para la Iglesia, en la carta magna se asienta la base de cualquier proyecto de Nación que se proponga alcanzar desarrollo, paz social, trabajo y prosperidad.
Advertencia frente al avance del autoritarismo
Los obispos alertan sobre un contexto global y local marcado por “una tendencia creciente al autoritarismo” y por populismos “de distinto signo” que explotan la angustia social sin ofrecer soluciones de fondo. También critican una “ideología de la supervivencia del más fuerte sobre el más débil”, que contradice el espíritu de una democracia que debería medirse por el cuidado de los sectores más frágiles.
En este marco, la CEA propone “rehabilitar una política” que coloque a la economía al servicio de la dignidad de las personas, que promueva la paz y que proteja “la casa común”, con especial atención al aire puro y a las fuentes de agua dulce y potable.
Llamado a la autocrítica y a la fraternidad
- Reclamo de una memoria histórica profunda sobre el terrorismo de Estado.
- Reconocimiento de la necesidad de autocrítica de la sociedad y de la propia Iglesia.
- Defensa de la Constitución como base del proyecto de Nación.
- Exhortación a cuidar a ancianos, niños y a los sectores más vulnerables.
“Reconocemos la gravedad de lo acontecido en esos años violentos y comprendemos que la memoria exige una autocrítica, de la sociedad y la Iglesia presente en ella, que ayude a redescubrir y reconstruir el sentido de la fraternidad entre los argentinos”, señala el documento de la CEA.
El pronunciamiento concluye con una invocación religiosa: los obispos piden la bendición del Señor para la Argentina y se encomiendan a la Virgen de Luján, Patrona del país, para que acompañe el camino hacia el bien común, la solidaridad y una democracia que nunca más tolere el terrorismo de Estado ni la violencia política.

