Escándalo en Frías: separan del cargo a un comisario

NewsITe
Un jefe policial de la ciudad santiagueña de Frías, en el departamento Choya, fue desplazado de su cargo luego de que trascendiera que publicó en su estado de WhatsApp fotografías de carácter íntimo. Las imágenes, que exponían partes privadas del uniformado, quedaron visibles para una amplia lista de contactos, entre ellos autoridades policiales con las que mantenía comunicación permanente por su función al frente de una comisaría local.
Según informó el medio santiagueño Nuevo Diario Web y confirmó la Agencia Noticias Argentinas, las fotos pudieron ser vistas también por familiares, amigos, vecinos, colegas y subalternos del efectivo. La situación generó fuerte malestar puertas adentro de la fuerza y derivó en la inmediata intervención de la Jefatura de Policía provincial, que dispuso su separación del cargo de manera preventiva.
El efectivo quedó ahora a disposición de la Dirección General de Recursos Humanos de la Policía de Santiago del Estero, área que deberá evaluar el alcance de su conducta y determinar eventuales sanciones administrativas. Una de las cuestiones que se investiga es si la publicación de las imágenes fue deliberada o si se trató de un error al intentar enviarlas a un contacto en particular, lo que de todos modos no eximiría al uniformado de su responsabilidad.
Posibles sanciones y marco legal
Fuentes policiales citadas por la prensa local indicaron que el caso se analiza en el marco de la Ley 4.794, que regula los derechos, deberes, estabilidad laboral, régimen disciplinario y situación de revista del personal policial de la provincia. Esa norma contempla distintas faltas y sanciones que pueden ir desde apercibimientos hasta cesantía o exoneración, de acuerdo con la gravedad del hecho y los antecedentes del funcionario involucrado.
En particular, los investigadores internos podrían encuadrar la conducta del jefe policial en el artículo 191, inciso 7, que menciona como falta grave “todo otro acto que afecte gravemente el prestigio de la institución o la dignidad del funcionario”. Otra figura posible sería el artículo 190, inciso 13, que se refiere a “todo otro acto que afecte gravemente la disciplina o la responsabilidad de la institución”.
Más allá de la sanción que finalmente se adopte, el episodio vuelve a poner en agenda el uso de redes sociales y aplicaciones de mensajería por parte de funcionarios públicos y fuerzas de seguridad, así como la necesidad de reforzar los protocolos de conducta y capacitación en materia de privacidad y responsabilidad digital.
Fuentes policiales indicaron que se aplicará con rigor la ley disciplinaria para preservar el prestigio institucional y la confianza de la comunidad.
Mientras la investigación avanza en el ámbito administrativo, el jefe desplazado permanece fuera de sus funciones operativas y a la espera de la resolución de Recursos Humanos. En la comunidad de Frías, el caso generó sorpresa y comentarios, en un contexto en el que se mantiene el debate sobre la imagen y el comportamiento de quienes tienen a su cargo la seguridad ciudadana.

