El tipo de cambio oficial sube pero sigue bajo control

NewsITe
El dólar mayorista volvió a ganar terreno este miércoles en el mercado cambiario local y alcanzó los $1.400, un nivel que lo deja a menos del 17% del techo fijado en la actual banda cambiaria, ubicado para la jornada en $1.635,50. La suba se produce en un contexto de dólar relativamente estable, pero con crecientes interrogantes sobre la dinámica que podría tomar el tipo de cambio hacia el segundo semestre del año.
De acuerdo con operadores consultados, la cotización oficial se mantiene contenida fundamentalmente por dos factores: por un lado, tasas de interés en pesos aún elevadas, que desincentivan la dolarización de carteras en el corto plazo; y por el otro, una oferta de divisas que se sostiene gracias al ingreso de dólares por exportaciones y a líneas de financiamiento externo que continúan activas.
En el mercado de futuros, las coberturas cambiarias operan con leves subas, de hasta 0,3%, lo que muestra cierto reacomodamiento de expectativas. Los contratos a fin de marzo descuentan un dólar mayorista en torno a los $1.410,50, según surge de las cotizaciones relevadas por la plaza financiera. Por ahora, el mercado no asigna una probabilidad elevada a un salto brusco del tipo de cambio en el muy corto plazo.
Dólar minorista y financieros: así se mueven las cotizaciones
En el segmento minorista, la referencia del Banco Nación ubica al dólar vendedor en $1.420. Sobre esa base se calcula el denominado dólar tarjeta o turista, que surge de sumar un recargo del 30% a cuenta del Impuesto a las Ganancias, y que se sitúa en torno de los $1.846. El promedio del Banco Central, que releva cotizaciones de distintas entidades financieras, muestra un dólar oficial minorista apenas por encima, en $1.420,88.
En paralelo, los dólares financieros operan con movimientos dispares. El dólar MEP muestra una suba cercana al 0,5%, hasta los $1.424,09, mientras que el contado con liquidación (CCL), utilizado por grandes inversores para girar fondos al exterior, se negocia con una baja del 0,5% alrededor de los $1.472,47. El dólar blue, en tanto, se mantiene estable en la zona de $1.435 para la venta en el circuito informal.
Reservas en baja y desafíos para el segundo semestre
La relativa calma cambiaria convive con un dato inquietante: el deterioro de las reservas internacionales del Banco Central. En una sola rueda, la autoridad monetaria registró una merma cercana a los u$s871 millones, atribuida en buena medida a pagos a organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF). Esta dinámica agrega presión sobre la consistencia del esquema cambiario a mediano plazo.
Especialistas advierten que el escenario podría volverse más desafiante en la segunda mitad del año. La estacionalidad del sector agroexportador implica una menor liquidación de divisas una vez atravesado el pico de la cosecha gruesa, mientras que, en paralelo, suele reducirse la demanda de pesos a medida que se acerca fin de año. Esa doble combinación —menos dólares y menor preferencia por la moneda local— podría obligar al Gobierno a recalibrar su estrategia de tipo de cambio y tasas.
Analistas del mercado señalan que la clave será sostener la confianza en el peso y reforzar las reservas, ya sea a través de mayores exportaciones, acuerdos con organismos multilaterales o una eventual flexibilización del cepo cambiario, en caso de que las condiciones macroeconómicas lo permitan.
Por ahora, el foco de los inversores está puesto en la capacidad del Banco Central para administrar el ritmo de devaluación dentro de la banda cambiaria y en las señales fiscales y monetarias que emita el equipo económico. La evolución del dólar mayorista en las próximas semanas será un termómetro central para medir la solidez del actual esquema y el margen de maniobra del Gobierno frente a un contexto internacional todavía volátil.

