El costo de no ser pobre se disparó con la llegada de Milei

NewsITe
El ingreso mínimo necesario para que una familia tipo no caiga en la pobreza en Argentina ya ronda los US$1.000 mensuales, de acuerdo con los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El salto, medido en dólares, refleja el fuerte encarecimiento del costo de vida desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada y se convierte en un nuevo indicador de la tensión social y económica que atraviesa el país.
En diciembre de 2023, una familia compuesta por dos personas adultas y dos menores necesitaba $495.798 para no ser considerada pobre. A un tipo de cambio de $800 por dólar, ese monto equivalía a unos US$619. Tres meses después, en febrero de 2024, la misma Canasta Básica Total (CBT) que fija la línea de pobreza escaló a $1.397.617, cifra que al tipo de cambio oficial de referencia se traduce en aproximadamente US$1.000.
La comparación entre ambos períodos muestra que el ingreso mínimo para cubrir las necesidades básicas aumentó 38% en dólares, un dato que ilustra el impacto combinado de la inflación en pesos y la dinámica del tipo de cambio. En términos concretos, una familia debe hoy generar casi US$400 más por mes que en los últimos días del gobierno anterior para mantenerse por encima de la línea de pobreza.
Indigencia y tarifas: cómo se encareció la canasta básica
El INDEC también actualizó los valores de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que determina la línea de indigencia. Para el mismo tipo de hogar —dos adultos y dos menores— la CBA se ubicó en febrero en $644.088, equivalentes a unos US$460. En diciembre pasado, ese umbral era de $240.678, alrededor de US$300. La suba medida en dólares fue del 34%, según el seguimiento realizado por la Agencia Noticias Argentinas.
La diferencia entre ambas canastas es clave para entender el fenómeno. Mientras que la CBA sólo contempla alimentos esenciales para garantizar un mínimo calórico, la Canasta Básica Total incluye, además, servicios y otros bienes no alimentarios: transporte, vestimenta, educación, salud, comunicaciones y, crecientemente, tarifas de luz, gas y agua. La recomposición de estos precios regulados tras años de atraso tarifario y subsidios se trasladó de lleno al costo de la CBT, encareciendo el umbral de pobreza.
- La Canasta Básica Total subió de US$619 a US$1.000 entre diciembre y febrero.
- La Canasta Alimentaria escaló de US$300 a US$460 en el mismo período.
- El aumento en dólares fue del 38% para la CBT y del 34% para la CBA.
El salto en la línea de pobreza en moneda dura se convirtió en una referencia clave para medir el deterioro del poder adquisitivo de los hogares argentinos en los primeros meses de la gestión Milei.
Con salarios que en muchos casos se ajustan por detrás de la inflación y una economía que atraviesa un proceso de recesión, el nuevo piso de US$1.000 para no ser pobre plantea un desafío significativo para amplios sectores de la clase media y trabajadora. La evolución de las próximas mediciones del INDEC será determinante para evaluar si la pérdida de poder adquisitivo se profundiza o si se logra una estabilización de los ingresos en términos reales.

