Szewach advierte por el límite a la baja de la inflación

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El economista Enrique Szewach planteó que resulta poco probable que la inflación mensual en la Argentina logre perforar el 1% durante 2026, aun en un escenario de desaceleración de precios. Según su mirada, el proceso de reordenamiento de tarifas y demás precios relativos que atraviesa la economía limita las chances de alcanzar un índice que “empiece con cero”, como aspira el Gobierno nacional.
En declaraciones a Radio Rivadavia, Szewach explicó que el país continúa corrigiendo fuertes distorsiones heredadas en materia de precios regulados, en especial los servicios públicos. “Argentina todavía está con cambios de precios relativos en el sentido de que hay ajustes tarifarios que concretar”, sostuvo, al señalar que esos incrementos impactan de lleno en los registros mensuales de inflación.
El analista recordó que durante el año pasado muchas actualizaciones fueron postergadas por el calendario electoral, lo que generó un atraso significativo en tarifas de energía, transporte y otros servicios. “Se heredó un desastre en materia de precio de los servicios públicos”, remarcó, y advirtió que la normalización de esos valores se vuelve inevitable si se busca reducir subsidios y ordenar las cuentas fiscales.
Al comparar el cuadro actual con etapas anteriores, Szewach sostuvo que hoy se observa “la misma tasa de inflación de Kicillof con los precios mejor puestos”. Con esa frase apuntó a que, a diferencia de otros períodos en los que se recurrió a un tipo de cambio atrasado y a congelamientos tarifarios para contener los índices, el esquema vigente procura evitar retrasos que luego terminan en bruscas correcciones.
Corrección de precios relativos y perspectivas para el año
En esa línea, Szewach señaló que la política económica actual intenta compatibilizar la baja gradual de la inflación con un proceso de sinceramiento de tarifas y del dólar oficial. Sin embargo, advirtió que esa estrategia tiene un costo en el corto plazo: mientras se realizan los ajustes pendientes, el índice de precios al consumidor encuentra un “piso” difícil de romper.
“Si la inflación empieza con uno, firmo un empate”, graficó el economista, al considerar que un registro mensual cercano al 1% ya sería un resultado razonable en el contexto de reacomodamiento. De todos modos, se mostró escéptico respecto de las proyecciones más optimistas que circulan en el oficialismo sobre la posibilidad de ver meses con una variación inferior al 1%.
Para el resto del año, Szewach consideró que la combinación de aumentos tarifarios pendientes, la inercia que arrastra la economía y la puja distributiva hacen “difícil que la inflación empiece con cero en algún momento, más allá de que a lo mejor un mes te da 0,99”. A su criterio, la verdadera prueba de la política antiinflacionaria será sostener la tendencia a la baja sin recurrir nuevamente a atrasos en el tipo de cambio ni a congelamientos masivos de precios regulados.
“Es difícil que la inflación empiece con cero en algún momento de este año, más allá de que un mes te dé 0,99”, advirtió Enrique Szewach.
Con este diagnóstico, el economista se alinea parcialmente con la visión oficial sobre la necesidad de corregir precios relativos, pero advierte sobre las limitaciones que esa misma corrección impone a la baja rápida de la inflación. El debate sobre el ritmo y la secuencia de los ajustes seguirá en el centro de la discusión económica en los próximos meses.

