Defensa bajo la lupa por una permuta que genera polémica

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El Ministerio de Defensa quedó en el centro de la controversia tras una permuta concretada por la Fuerza Aérea Argentina, a través de la III Brigada Aérea con asiento en Reconquista (Santa Fe). En la operación, el Estado entregó un lote de vehículos, embarcaciones y generadores en condición de rezago a cambio de un conjunto de herramientas cuyo núcleo está compuesto por cuatro motoguadañas.
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La transacción fue tramitada bajo la modalidad de Contratación Directa N° 40/19-0103-CDI25, en la órbita del Ministerio de Defensa que conduce el teniente general Carlos Alberto Presti. Del otro lado de la operación figura el privado Miguel Ángel Barolín, adjudicatario del paquete de bienes en desuso que pertenecían a la Fuerza Aérea. La magnitud de lo entregado y la valuación de mercado generaron cuestionamientos sobre el perjuicio económico para el Estado.
Qué entregó el Estado en la polémica permuta
Según la documentación técnica, el Estado transfirió un total de seis vehículos, dos embarcaciones, un grupo electrógeno y dos generadores de gran porte. Todos los bienes se entregaron “en el estado en que se encuentran”, es decir, como rezago, un encuadre que suele reducir el precio pero que, aun con estimaciones conservadoras, arroja un valor muy superior al de las herramientas recibidas.
Detalle de los bienes transferidos
- Ómnibus Mercedes-Benz OH 1115.
- Camión Mercedes-Benz 1514 volcador.
- Dos utilitarios Renault Trafic.
- Pickup Chevrolet Cheyenne.
- Autoelevador Clark.
- Bote neumático Zodiac con motor Johnson de 55 HP.
- Embarcación “Antártida-05” con motor Johnson de 115 HP.
- Grupo electrógeno Deutz de 40 kVA montado sobre tráiler.
- Dos generadores GM 567 (N° 9006 y 9008).
Un dato clave del expediente es el de “rescate” de materiales. Los generadores GM 567 consignan 25.500 kilos de hierro de fundición y 500 kilos de cobre bobinado, lo que, valuado como chatarra, ya representa una cifra millonaria. A eso se suma el valor por kilo de los vehículos y el autoelevador, el grupo electrógeno Deutz y las dos embarcaciones con motores fuera de borda.
Qué recibió el Estado: cuatro motoguadañas y un combo de herramientas
En contrapartida, la Fuerza Aérea recibió un conjunto de herramientas nuevas para tareas de mantenimiento. Entre los elementos se incluyen equipo de perforación, corte, limpieza, medición y jardinería, además de impresoras para uso administrativo.
Herramientas y equipos incorporados
- Cuatro motoguadañas STIHL FS 221.
- Rotomartillo Makita HR5212C.
- Hidrolavadora de alta presión (154 bar).
- Taladro percutor Makita.
- Atornillador eléctrico Lusqtoff.
- Amoladora de 230 milímetros.
- Manifold para trabajos de refrigeración.
- Juego de llaves combinadas y sets de puntas y destornilladores.
- Hormigonera de 150 litros y 1 HP.
- Tres impresoras Brother HL-1212W (aunque en las especificaciones iniciales se mencionaban dos unidades).
De acuerdo con precios de mercado publicados, el valor total de los bienes recibidos asciende a $9.397.888,93. La mayor parte de esa suma se explica por las motoguadañas profesionales, el rotomartillo, la hidrolavadora y la hormigonera.
La cuenta fina: cuánto valía lo que se fue
Para estimar el valor de lo entregado, se tomaron cotizaciones locales de chatarra sólida y liviana, además del cobre, junto con avisos de venta de embarcaciones y grupos electrógenos. Bajo un escenario conservador, el lote estatal se ubica en una franja de entre $19.590.950 y $21.990.950.
Principales componentes del valor de rescate
- Hierro de fundición (25.500 kg a $185/kg): aproximadamente $4,7 millones.
- Cobre (500 kg): entre $2,35 millones y $4,75 millones según la cotización.
- Vehículos y autoelevador valuados a chatarra liviana: alrededor de $3,5 millones.
- Grupo electrógeno Deutz 40 kVA: valor de mercado cercano a $8 millones; se computa la mitad como “rescate”.
- Dos embarcaciones con motores Johnson: avisos de referencia por US$ 2.000 y US$ 5.000, también tomados al 50% de su valor estimado.
Al confrontar ambos extremos, la diferencia es contundente: el Estado habría resignado entre $10,19 millones y $12,59 millones en la operación. En términos simples, se desprendió de colectivos, camiones, generadores pesados y lanchas con motor a un precio muy inferior al que podría obtenerse aun liquidando como rezago.
La comparación deja una fotografía difícil de justificar: Mercedes-Benz, generadores GM y Deutz, más embarcaciones con motores Johnson, a cambio de cuatro motoguadañas y un paquete de herramientas de uso corriente.
El caso ya genera ruido político y administrativo en torno a los criterios de valuación y control dentro del Ministerio de Defensa. Mientras se aguarda la eventual intervención de organismos de auditoría, la operación reaviva el debate sobre cómo se administra y descarta el patrimonio del Estado en contextos de ajuste fiscal y restricción de recursos.

