La monarquía española, en alerta por versiones surgidas en Argentina

NewsITe
La Casa Real española analiza la posibilidad de iniciar acciones legales contra los medios que difundieron en la Argentina un supuesto romance entre el rey Felipe VI y la ex primera dama Juliana Awada, versión que especialistas en monarquías europeas desmienten de plano.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Eduardo Meglioli, conocedor de la monarquía parlamentaria española y ex acreditado ante la Casa Real, sostuvo que en España “no existe ningún indicio” que respalde la información difundida en televisión argentina, en particular en el programa Intrusos. Según explicó, el tema generó fuerte malestar en el entorno del monarca por el posible impacto institucional y familiar.
Meglioli detalló que las únicas imágenes conocidas que vinculan a Felipe VI con Awada corresponden a actos oficiales realizados durante la presidencia de Mauricio Macri, cuando el entonces jefe de Estado y su esposa realizaron visitas protocolares a España y fueron recibidos por el rey y la reina Letizia Ortiz. Esas fotografías, remarcó, se enmarcan en la agenda diplomática habitual y no prueban ninguna relación personal.
“La Casa Real Española se ha sentido muy impactada por esta información”, señaló el especialista, y advirtió que, aunque hasta el momento no hubo un desmentido formal, el Palacio podría recurrir a la Justicia si considera que hubo daño al honor o afectación a la institución. En España, recordó, los asuntos que involucran la vida privada de reyes y herederos suelen tratarse con extrema cautela.
Ausencia total de rumores en la prensa española
Uno de los puntos que más llama la atención en Madrid es que la versión haya surgido fuera de España. “No hay por parte de la prensa española ningún indicio que indique que es verdad lo que se está manifestando en la Argentina”, subrayó Meglioli. De hecho, algunos medios europeos que levantaron la noticia cometieron errores básicos, como referirse al monarca como Felipe I y no Felipe VI.
La cadena COPE, relacionada con la Iglesia española, reconoció esas imprecisiones y puso el foco en la falta de fuentes concretas que respalden la supuesta relación. “Los periodistas hoy están revolucionados en España, más allá de que no es ningún dato concreto”, apuntó el entrevistado, quien insistió en que en el país europeo “no ha trascendido nada y mucho menos” un escándalo de las características sugeridas.
Relación entre Felipe y Letizia y el contexto institucional
Consultado sobre el clima interno en la familia real, Meglioli admitió que “es público en España que la relación de la pareja real no es buena” y recordó las tensiones históricas entre Felipe y Letizia y los entonces reyes Juan Carlos I y Sofía. Sin embargo, subrayó que el matrimonio fue una decisión personal del actual rey, que en su momento llegó a decirle a sus padres que, si no podía casarse con Letizia, renunciaría al trono.
Sobre la reina, el especialista la describió como una figura “muy inteligente y muy capaz”, aunque de carácter fuerte, en un entorno marcado por la presión mediática y las exigencias del protocolo. Aun así, indicó que no existen registros de visitas privadas posteriores entre Felipe VI y Awada ni pruebas de comunicaciones personales: las versiones sobre presuntos mensajes de WhatsApp o saludos navideños carecen de confirmación.
Posible separación, rol de las hijas y vínculo con la Argentina
Meglioli señaló que en España se comenta la posibilidad de una eventual separación entre Felipe y Letizia, pero destacó que lo que mantiene cohesionada a la familia real son sus hijas, la princesa heredera Leonor y la infanta Sofía, así como la obligación de compartir agenda oficial. En ese marco, ponderó la formación militar de Leonor, que pasa por las tres fuerzas armadas —Ejército, Armada y Fuerza Aérea— en sintonía con el rol de futuro jefe supremo de las Fuerzas Armadas.
En cuanto al vínculo político con la Argentina, el analista recordó que los recientes encuentros de Felipe VI con el presidente Javier Milei se dieron en un marco estrictamente protocolar. El rey, recalcó, no puede expresar preferencias partidarias ni votar, por lo que su relación con cualquier gobierno se rige por la neutralidad institucional. Desde Madrid, la principal preocupación pasa hoy por el impacto reputacional de un rumor que nació lejos de la Zarzuela y que, de confirmarse su falsedad, podría terminar en los tribunales.
“La Casa Real se ha sentido muy impactada por esta información y podría iniciar alguna acción judicial contra el medio que la difundió”, advirtió Eduardo Meglioli.
Mientras tanto, en España el silencio oficial convive con el trabajo interno para contener daños y preservar la imagen de la Corona frente a versiones que, por ahora, no encuentran sustento en ninguna fuente seria del entorno real.

