El actual titular del Palacio de Versalles tomó la conducción del museo más visitado del mundo luego de la crisis generada por el robo de joyas ocurrido en octubre. El Gobierno francés fijó como ejes reforzar la seguridad y avanzar con la modernización.

El Gobierno de Francia designó este miércoles a Christophe Leribault como nuevo presidente del Museo del Louvre, en reemplazo de Laurence des Cars, quien presentó su renuncia tras la crisis institucional desatada por el robo de joyas ocurrido en octubre.
Leribault, conservador e historiador del arte de 62 años, se encontraba al frente del Palacio de Versalles desde marzo de 2024. Deberá afrontar desafíos “importantes”, explicó la portavoz del Gobierno francés, Maud Bregeon, durante una rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consejo de Ministros.
Bregeon detalló que entre las principales misiones del nuevo presidente del Louvre figuran la mejora de la seguridad, la modernización del museo y la continuidad del megaproyecto de reforma Louvre – Nouvelle Renaissance (Louvre – Nuevo Renacimiento), anunciado a comienzos de 2025 luego de que la propia Des Cars alertara sobre la “obsolescencia inquietante” de las instalaciones.
La designación de Leribault se produjo en paralelo con el nombramiento de Annick Lemoine, hasta ahora directora del Petit Palais de París, para asumir la conducción de los museos de Orsay y de l’Orangerie, instituciones que se encuentran agrupadas dentro del mismo ente público. “Son perfiles muy sólidos, de confianza, reconocidos por sus pares. Sabrán continuar y consolidar las políticas puestas en marcha por sus predecesores, todo con una visión y aportando serenidad a las instituciones de las que estarán a cargo”, afirmó la portavoz del Ejecutivo.
Durante el Consejo de Ministros, el presidente francés Emmanuel Macron expresó su confianza en Des Cars y adelantó que planea asignarle una misión destinada a incrementar la cooperación entre los grandes museos de los países del G7, en el marco de la presidencia francesa del grupo, tal como había informado el Elíseo al anunciar su renuncia.
La trayectoria de Leribault comenzó en 1989 e incluye cargos de responsabilidad en instituciones como el museo Carnavalet, el museo Eugène Delacroix y el propio Louvre, donde integró el departamento de artes gráficas.
En Versalles, que en 2025 alcanzó los 8,4 millones de visitantes, se destacó por equilibrar el legado de Luis XIV con períodos históricos menos conocidos, mejorar la experiencia de visita, diversificar las exposiciones e integrar herramientas de inteligencia artificial.
“Sobre todo, ha sabido responder a los retos de la conservación y la preservación del patrimonio, así como a los desafíos que plantea un número cada vez mayor de visitantes”, señaló el Ministerio de Cultura francés en un comunicado posterior al anuncio. Con ese antecedente, el organismo precisó que en el Louvre su prioridad será “reforzar la seguridad y protección del edificio, las colecciones y las personas, restablecer un clima de confianza y llevar a cabo, junto con todos los equipos, las transformaciones necesarias en el museo”.
El Gobierno francés busca así abrir un nuevo capítulo en el museo más visitado del mundo, con casi 9 millones de visitantes anuales, tras la crisis de imagen generada por el robo de joyas del 19 de octubre de 2025. En ese episodio se sustrajeron piezas de la Corona francesa de valor incalculable, que aún no han sido recuperadas pese al arresto de los presuntos autores materiales.
Ese hecho expuso deficiencias de seguridad que se sumaron a advertencias previas sobre el estado de las instalaciones. En los meses posteriores, el museo también enfrentó inundaciones, huelgas, cierres de salas por fragilidad de vigas y una redada vinculada a una trama de fraude con entradas y guías turísticos.

