Hubo un cambio de discurso en la Casa Rosada, que tomó distancia de Moscú y se encolumnó detrás de la postura de Occidente. El rol que jugó la negociación con el Fondo.

El avance de las tropas rusas sobre el territorio ucraniano empuja al Gobierno a alinearse con la posición de los Estados Unidos, que planea este jueves presentar ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) una resolución en rechazo a las operaciones militares en Kiev y otros puntos del territorio.
En rigor la Argentina no está en la silla rotativa del Consejo de la Seguridad, lugar que ocupa México, pero el canciller Santiago Cafiero está en constante contacto con su par mexicano Marcelo Ebrard.
“América Latina como zona de paz en general está diciendo lo mismo, que cese el fuego de Rusia hacia Ucrania y que se negocie”, aseguraron a este medio fuentes oficiales.
De esta forma, el país deja a un costado su alineamiento con Rusia ante el ataque de Vladimir Putin a Kiev y se posiciona detrás de la postura de Joe Biden.
El Gobierno modificó su postura y rechazó el ataque de Rusia a Ucrania
El proyecto de resolución del Consejo de Seguridad podría votarse este viernes e incluiría severas críticas hacia las operaciones militares de Rusia que ya provocaron decenas de muertos.
Tras la invasión rusa, la gestión de Alberto Fernández modificó su postura y endureció su discurso. La portavoz de la Presidencia Gabriela Cerruti leyó un comunicado de la Cancillería y aseguró que la Argentina “reitera su firme rechazo al uso de la fuerza armada y llama a Rusia a cesar las acciones militares”.
La Casa Rosada está en un verdadero laberinto respecto a la guerra Ucrania-Rusia. Es que el Gobierno de Alberto Fernández encaró desde hace tiempo un alineamiento con la gestión de Vladimir Putin pero a su vez debe mantener buenos lazos con los Estados Unidos en medio de las negociaciones finales con el FMI.
La Casa Rosada hace equilibrio y busca no desentonar con EEUU en medio de las negociaciones con el FMI
Que Alberto Fernández haya planteado que la Argentina “debe ser la puerta de entrada” de Rusia en América Latina es una cuestión que también molesta en Occidente. El Presidente luego aclaró que se refería a las “inversiones”, pero fue otra declaración que despertó inquietud.
De hecho en el Ejecutivo encararon en las últimas semanas una estrategia de acercamiento con los Estados Unidos que incluyó reuniones de Santiago Cafiero y el jefe de Gabinete Juan Manzur con el embajador norteamericano en la Argentina Marc Stanley.
La necesidad de conciliar con los Estados Unidos y alinearse a la mayoría de las potencias de Occidente llevó a la Argentina a modificar su discurso. El miércoles Fabián Oddone, representante del Gobierno ante la ONU, hizo un “firme llamado a la paz” y reclamó “fortalecer el diálogo”. Pero en ningún momento mencionó al gobierno de Putin en su mensaje ante la ONU.
Lo pronunciado por Cerrutti este jueves fue totalmente diferente y se asemeja a las declaraciones vertidas por los Estados Unidos.
Tras los primeros bombardeos a Kiev, el gobierno de Joe Biden culpó a Rusia por la “muerte y destrucción” del ataque y prometió represalias. Se trata de un detalle no menor, ya que la administración de Alberto Fernández intenta por estas horas tender puentes con los Estados Unidos para intentar cerrar el acuerdo con el FMI.

