En la actualidad, los menores de 16 q 18 años son juzgados ante la ley pero no reciben pena alguna. Buscando revertir esa situación, el Ejecutivo nacional presentó una serie de modificaciones en el Régimen Penal Juvenil para que los menores de 14 en adelante puedan recibir una condena y una mejor reinserción en la sociedad.

El proyecto impulsado por el Gobierno nacional que busca reducir la edad de imputabilidad de los 16 a los 14 años viene generando desde su presentación todo tipo de repercusiones en dirigentes políticos y en la sociedad toda.
Robos, destrozos, asesinatos, violencia por parte de niño de entre 8 y 15 años sucedieron en los últimos días en San Nicolás, lo que lleva a repensar el panorama y entender que hay que tomar medidas, siendo la baja de la imputabilidad una opción. Esto genera preocupación por la situación actual y el accionar de los menores, quienes no tomar consciencia de lo que realizan.
Dentro de los puntos más resonantes que presenta el proyecto están la baja de la edad de imputabilidad, que la pena para los acusados no sea mayor a 15 años e invertir en la creación de centros apropiados. “Hay que crear lugares adecuados, tratamientos correctos, una verdadera reinserción y darles educación. Hay que tener en cuenta de qué familia viene el menor y adónde vuelve, para que no siga por el camino de la delincuencia”, analizó Silvia D´angelo, periodista especializada en policiales.
“La idea es resguardar a la sociedad de los delitos y que los menores no sigan creciendo en esa ´carrera´ y protegerlos a ellos también, ya que corren peligro también. Hay que cuidar a la sociedad y cuidarlos a ellos”
Lo que la realidad demuestra es que, una vez salidos del centro de admisión al que fueron derivados, los menores vuelven a delinquir o no pueden reinsertarse de una manera correcta por el contexto en el que nacieron y se criaron. Además, hay que resaltar que los organismos no hacen los seguimientos correspondientes, por lo que no existe un control sobre el acusado. “El sistema fracasó”, afirmó.
“No podemos seguir como si no les hubiese sucedido nada en sus vidas. Algo les pasó, tienen que aprender. Con un juicio, con una causa que avance, con un proceso en que se puedan determinar las razones de los delitos, porque en muchas ocasiones hay algún adulto impulsándolos”, agregó.
“Son chicos con una historia y un bagaje detrás de ellos que merece la comprensión y ayuda, aunque no hay que dejar que sigan delinquiendo. Por eso sostengo que, además de bajar la edad de imputabilidad, hay que juzgar”, planteó D´angelo.
“El que hace que pague, pero que una vez que pagó pueda ser reinsertado y preparado para volver a la vida”, concluyó.

