Tensión diplomática por el rol estratégico del puerto peruano

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China elevó el tono frente a Estados Unidos al rechazar lo que calificó como “calumnias y difamaciones flagrantes” sobre el puerto de Chancay, en Perú, una terminal marítima llamada a convertirse en un punto clave del comercio entre Asia y Sudamérica.
El pronunciamiento fue realizado por el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, durante una conferencia de prensa en Beijing, en respuesta a señalamientos de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado norteamericano, que viene observando con atención la creciente presencia china en infraestructura estratégica de la región.
El puerto de Chancay, ubicado a unos 80 kilómetros al norte de Lima, es un proyecto insignia de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el megaplan global de conectividad impulsado por Beijing. Se trata de un puerto de aguas profundas diseñado como el primer “puerto ecológico inteligente” de Sudamérica, con capacidad para recibir buques de gran calado y reducir tiempos y costos logísticos para el comercio entre China, Perú y otros países de la costa pacífica.
Detrás de la controversia subyace la disputa geopolítica entre Washington y Beijing por la influencia en América Latina. Para Estados Unidos, la creciente participación de empresas chinas en puertos, energía y telecomunicaciones de la región plantea interrogantes en materia de seguridad estratégica. Para China, en cambio, se trata de una cooperación económica que –sostiene– se rige por el beneficio mutuo y el respeto a la soberanía de los países socios.
Relación China–Estados Unidos y rol de los líderes
En paralelo a este chisporroteo diplomático, Lin Jian subrayó que el vínculo entre los jefes de Estado de China y Estados Unidos sigue siendo un canal central para encauzar la relación bilateral. Recordó que, en una reciente conversación telefónica, el entonces presidente estadounidense Donald Trump expresó su intención de visitar China en abril, invitación que el mandatario chino, Xi Jinping, reiteró formalmente.
Según el vocero, ambas capitales mantienen contactos para concretar ese viaje, en un contexto donde la agenda económica y comercial continúa siendo uno de los focos de tensión, pero también de interdependencia. Lin remarcó que la esencia de los lazos económicos entre las dos potencias radica en el “beneficio mutuo” y en resultados de “ganancia compartida”.
- El puerto de Chancay es una pieza clave de la ruta comercial Asia–Pacífico.
- Estados Unidos observa con recelo la expansión de inversiones chinas en la región.
- China reivindica la cooperación bajo la Iniciativa de la Franja y la Ruta.
“Ambas partes deben trabajar juntas para implementar el importante consenso alcanzado por los dos jefes de Estado, inyectando mayor certidumbre y estabilidad a la cooperación económica y comercial China-Estados Unidos, así como a la economía global”, afirmó Lin Jian.
Mientras avanzan las obras en Chancay y se multiplican los cruces discursivos, el caso ilustra cómo la competencia estratégica entre las dos principales economías del planeta ya se juega, con intensidad creciente, en el tablero latinoamericano.

