Alerta por aumento de medusas en la costa marplatense

NewsITe
El incremento sostenido de la temperatura del mar en la costa atlántica argentina ya se hace sentir con fuerza en Mar del Plata. Guardavidas de distintos balnearios, en especial de la zona de Punta Mogotes, advierten en estos días una mayor presencia de medusas —conocidas popularmente como aguavivas— en las inmediaciones de la orilla, lo que genera preocupación entre turistas y residentes.
Lejos de tratarse de un fenómeno aislado, los especialistas señalan que la combinación de aguas más cálidas de lo habitual y escaso oleaje favorece la llegada de estos organismos gelatinosos a la franja costera, incrementando el riesgo de picaduras en quienes se meten al mar. Aunque los guardavidas remarcan que se trata de una situación que “ocurre todos los veranos en algún momento”, advierten que este año la recurrencia es mayor.
Las medusas no atacan de manera deliberada: se desplazan a merced de las corrientes marinas y del viento. Sin embargo, el aumento de la temperatura del agua acelera su reproducción y hace que se concentren en bancos más numerosos cerca de la playa. De esta forma, las probabilidades de contacto con bañistas se multiplican durante los días más calurosos de la temporada estival.
Por qué el mar más caliente favorece a las medusas
En veranos con temperaturas del mar por encima del promedio, como ocurre actualmente en Mar del Plata, se registra con mayor frecuencia la presencia de medusas en superficie. El calentamiento global y las variaciones climáticas en el Atlántico suroccidental generan condiciones ideales para su desarrollo, algo que ya se observa también en otras playas de la región.
Los expertos explican que estos organismos se adaptan con rapidez a mares más cálidos, mientras que otras especies tienen mayores dificultades. Así, las medusas aprovechan el desequilibrio del ecosistema para expandirse. La situación se vuelve más evidente en jornadas de poco viento y mar calmo, cuando los bancos de aguavivas se acercan a zonas de baño muy concurridas.
Cómo actúan las medusas y qué causan sus picaduras
Las medusas poseen tentáculos provistos de células urticantes que liberan toxinas al entrar en contacto con la piel. La picadura suele provocar ardor intenso, enrojecimiento, picazón y una clara sensación de quemadura en la zona afectada. En la mayoría de los casos no reviste gravedad, pero puede resultar sumamente molesta, sobre todo en niños, personas con piel sensible o antecedentes de alergias.
Si bien la reacción suele ser localizada, en algunas personas puede desencadenar síntomas más severos, como inflamación extensa, dificultad para respirar, mareos o malestar general. En esos casos, la recomendación es acudir de inmediato a un centro de salud o al puesto de guardavidas más cercano para recibir atención profesional.
Primeros auxilios ante una picadura de medusa
- Salir del agua apenas se perciba el ardor o la molestia.
- No frotar la zona afectada para evitar que se liberen más toxinas.
- Lavar con agua de mar y nunca con agua dulce, que puede empeorar la irritación.
- Aplicar vinagre, si está disponible, para ayudar a desactivar las células urticantes.
- Colocar frío local (paños fríos o hielo envuelto en una tela) para aliviar el dolor.
- Consultar con personal médico si el dolor persiste o la lesión se extiende.
Los profesionales también sugieren el uso de cremas con corticoides o antihistamínicos cuando el cuadro lo justifica, siempre con indicación médica. Automedicarse o recurrir a remedios caseros no comprobados puede agravar el cuadro.
Prevención: cómo reducir el riesgo en la playa
Evitar por completo las picaduras de medusas es difícil, pero sí es posible disminuir las probabilidades de contacto. La primera recomendación es prestar atención permanente a las advertencias de los guardavidas, quienes informan sobre la presencia de aguavivas y, en algunos casos, recomiendan evitar el ingreso al mar.
- No entrar al agua cuando se observan medusas en la superficie o en la orilla.
- No tocarlas, ni siquiera cuando parecen muertas o están en la arena.
- Utilizar remeras UV, lycras o trajes de neoprene, especialmente en niños.
- Ingresar al mar con cuidado y evitar zonas de agua demasiado calma y transparente donde suelen concentrarse.
“La clave es informarse, respetar las indicaciones y consultar rápido ante una picadura. Así se puede disfrutar del mar con mayor seguridad”, remarcan los guardavidas marplatenses.
La presencia de medusas en Mar del Plata se consolida como un fenómeno cada vez más habitual durante los meses de verano, en línea con el calentamiento del mar y los cambios climáticos globales. Frente a este escenario, la consigna es clara: prevención, responsabilidad y atención temprana para que las vacaciones en la costa atlántica no se vean opacadas por una picadura evitable.

