La Justicia investiga el destino de dos crías tras un polémico operativo

NewsITe
La Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente (Ufima) abrió una pesquisa para esclarecer la desaparición de dos cachorros de yaguareté luego de un operativo realizado en Misiones, donde se trasladó a una hembra adulta identificada como Pará. El procedimiento tuvo lugar hace casi cuatro meses en cercanías de Puerto Iguazú y, desde entonces, no se registraron nuevos indicios sobre el paradero de las crías.
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El Ministerio de Ecología de Misiones había encabezado el operativo en respuesta a la preocupación de vecinos de un barrio próximo a la zona conocida como Las 2000 hectáreas. La presencia reiterada de Pará generaba tensión y temor: de acuerdo con estimaciones de la Subcomisión Selva Paranaense, el felino habría depredado más de 50 perros y, días antes del procedimiento, fue captado por cámaras de seguridad dentro de una vivienda, imágenes que se viralizaron en redes sociales.
Especialistas y organizaciones conservacionistas coincidieron en que la situación era límite. Por un lado, crecía la presión social y el riesgo de que la población tomara represalias directas contra el animal; por otro, las entidades advertían que el traslado de un yaguareté debe ser la última alternativa por el elevado nivel de estrés que supone para la especie y las posibles consecuencias sobre su comportamiento.
La noche del 16 de octubre, autoridades provinciales, científicos del Proyecto Yaguareté-Conicet, integrantes de la Fundación Félix de Azara y personal de la Administración de Parques Nacionales localizaron a Pará en Las 2000 hectáreas. En ese momento constataron que estaba acompañada por dos cachorros de no más de dos meses, un dato que, según señalan especialistas, modificaba por completo las condiciones técnicas del operativo.
Críticas por “improvisación” y dudas sobre el destino elegido
Desde distintos sectores científicos y conservacionistas cuestionaron con dureza la decisión de avanzar con el traslado en esas circunstancias. Señalaron que movilizar a una hembra con crías tan pequeñas contraviene las recomendaciones habituales para la gestión de fauna silvestre en conflicto con comunidades humanas y reduce drásticamente las posibilidades de supervivencia de las crías.
“El traslado de una hembra con crías tan pequeñas, contra toda indicación técnica, es el resultado de una grave improvisación”, sostuvo Nicolás Lodeiro, director de Red Yaguareté, quien advirtió que la negligencia puede costar vidas.
Tras la captura, los animales fueron trasladados al parque provincial Esmeralda, dentro de la Reserva de Biosfera Yabotí. Allí se procedió a la liberación, pero, de acuerdo con los informes disponibles, la madre se alejó rápidamente del lugar, mientras que los cachorros quedaron en las inmediaciones de la zona de traslado. Desde entonces no volvieron a ser avistados ni por cámaras trampa ni por equipos de monitoreo de fauna.
Organizaciones ambientales sostienen que Esmeralda no era el destino más adecuado para la familia de yaguaretés y recuerdan que se había planteado inicialmente el traslado al Parque Nacional Iberá, en Corrientes, un territorio donde se viene desarrollando un programa de reintroducción y conservación de la especie. Desde el Ministerio de Ecología de Misiones, en tanto, no brindaron explicaciones públicas sobre los motivos que llevaron a optar por el parque provincial.
Avanza la causa de Ufima y reclamos por mayor transparencia
De acuerdo con la información difundida por la Ufima, la investigación preliminar continúa en trámite y se aguarda la recepción de informes técnicos por parte de los organismos especializados que participaron o tuvieron injerencia en el operativo. Esos documentos serán clave para determinar eventuales responsabilidades administrativas o penales en relación con el manejo de los ejemplares y al protocolo aplicado en el traslado.
En paralelo, el ministro de Ecología de Misiones, Martín Recaman, anunció una inversión de 40 millones de pesos para un plan de desarrollo urbano sustentable en la zona de Las 2000 hectáreas, financiado con recursos de la Ley de Bosques Nativos. Sin embargo, hasta el momento no se brindaron precisiones sobre obras, recintos específicos o infraestructura destinada al parque provincial Esmeralda, donde se concretó la liberación de Pará y sus crías.
Organizaciones conservacionistas y especialistas en biodiversidad reclaman que se esclarezca lo ocurrido, se transparenten las decisiones adoptadas y se refuercen los protocolos de actuación frente a conflictos entre fauna silvestre y comunidades humanas. En un contexto de fuerte presión sobre los ambientes naturales de la región, el caso de Pará y sus cachorros vuelve a poner en foco la situación crítica del yaguareté en la Argentina y la necesidad de articular políticas públicas, ciencia y participación social para garantizar su supervivencia.

