Debate en Zárate por la reapertura del boliche Imagen

NewsITe
La gestión municipal de Zárate vuelve a quedar en el centro de la escena por el manejo de la nocturnidad. El futuro del boliche “Imagen”, ubicado en pleno centro de la ciudad, abrió un fuerte debate interno en el municipio y reavivó el malestar de vecinos que denuncian ruidos, disturbios y dificultades para descansar los fines de semana.
El local había sido clausurado tras una intervención del área de Gobierno municipal, luego de episodios de conflictividad registrados a la salida del boliche y reiterados reclamos de frentistas. Sin embargo, en los últimos días trascendió que el Juzgado de Faltas municipal evaluaría levantar la clausura, lo que encendió nuevamente la tensión en el ámbito oficial y entre los residentes de la zona.
Según pudo saber Noticias Argentinas, la eventual reapertura no contaría con un consenso pleno dentro del Ejecutivo local. La propia Secretaría de Gobierno habría dejado asentado en el expediente su postura contraria a la decisión, al considerar que todavía no están garantizadas las condiciones mínimas de control y convivencia para un regreso a la actividad nocturna en ese punto neurálgico de la ciudad.
El caso expone un problema estructural que se repite en distintos municipios del conurbano y el interior bonaerense: controles irregulares, criterios cambiantes en habilitaciones e inspecciones y sanciones que, en muchos casos, no se sostienen en el tiempo. Para los vecinos, el mensaje que termina instalándose es de desconfianza: se clausura bajo presión y se flexibiliza cuando el tema pierde visibilidad pública.
Quejas vecinales y costo político para el municipio
En el entorno del municipio admiten que el expediente del boliche Imagen se convirtió en un tema sensible por su impacto político. De prosperar el levantamiento de la clausura y reabrir el local sin un esquema claro de control, la administración local quedaría directamente expuesta si regresan los disturbios y los problemas de convivencia nocturna.
Entre las principales quejas de los frentistas figuran la música a alto volumen hasta altas horas de la madrugada, la concentración de jóvenes en la vía pública, peleas a la salida y situaciones de inseguridad vinculadas al consumo de alcohol. Los vecinos advierten que la combinación de escaso control y respuestas tardías genera un escenario de tensión permanente.
- Reclamos por ruidos y disturbios en horarios de descanso.
- Intervenciones municipales que no siempre se sostienen en el tiempo.
- Diferencias internas en el municipio sobre cómo gestionar la nocturnidad.
“El verdadero problema no es sólo un boliche, sino la falta de un criterio estable y sostenido para controlar la nocturnidad y garantizar el descanso de los vecinos”, señalan fuentes consultadas en el ámbito municipal.
Mientras el Juzgado de Faltas analiza los pasos a seguir, en Zárate vuelve a instalarse el debate sobre cómo compatibilizar la actividad nocturna, el derecho al descanso y la responsabilidad del Estado local para fijar reglas claras y hacerlas cumplir. Lo que se resuelva en el caso Imagen podría marcar un precedente para el resto de la movida nocturna en la ciudad.

