Mujeres +50 redefinen el bienestar: menos mandatos, más disfrute

NewsITe
Un cambio silencioso pero profundo atraviesa hoy a las mujeres mayores de 50 años en la Argentina. Lejos de la idea de “empoderarse” a partir de trabajar más y asumir múltiples cargas, cada vez más eligen priorizar el disfrute personal, el entrenamiento físico y los viajes, muchas veces en soledad o con amigas.
De acuerdo con un informe del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), este grupo etario empieza a utilizar el turismo y el deporte como verdaderas herramientas para reorganizar su vida cotidiana. Los datos del relevamiento son claros: el 70,4% de las encuestadas realiza actividad física tres veces por semana o más, un hábito que se consolida como pilar de salud y de autonomía.
El estudio destaca que el bienestar femenino +50 ya no se mide solamente por la productividad ni por la capacidad de “hacer más”, sino por la posibilidad de recuperar energía, placer y poder de decisión sobre el propio cuerpo y el propio tiempo. La prioridad pasa a ser sentirse bien, sostener vínculos elegidos y proyectar experiencias que antes parecían postergadas.
Del mandato de la casa al tiempo propio
Julieta Olivera, directora del Departamento de Psicología de UADE, marca el contraste generacional: hace dos décadas, el modelo extendido era el de la ama de casa que seguía rutinas domésticas rígidas y consumía entretenimiento pasivo, como las telenovelas. Hoy, en cambio, muchas mujeres de esa misma franja etaria buscan estar activas, entrenar regularmente y cuidar de su salud física y emocional.
Olivera subraya además que ya no sienten que deban “pedir permiso” para viajar con amigas o planear escapadas por su cuenta. Se rompe así con el esquema tradicional de vacaciones centradas casi exclusivamente en la familia o la pareja. Esta libertad de movimiento se vive como una conquista personal y también como una forma de reparación de años dedicados prioritariamente a otros.
Viajes en solitario y turismo entre amigas en auge
La sensación de mayor fortaleza física y seguridad personal impulsa a muchas de estas mujeres a animarse a viajes más largos y exigentes, incluso al exterior. El CIS de UADE detecta un fuerte crecimiento del llamado “solo travel”, es decir, la decisión de viajar sin compañía previa, sumándose a grupos organizados o bien diseñando itinerarios propios.
- Motivaciones frecuentes: los viajes suelen activarse tras hitos vitales como el “nido vacío”, la migración de hijos al exterior, separaciones, divorcios o procesos de duelo.
- Un nuevo mercado: proliferan agencias y proyectos pensados específicamente para mujeres +50, con propuestas que priorizan la seguridad, el acompañamiento profesional y la creación de nuevos vínculos.
Uno de los ejemplos citados en el informe es el programa “China Fascinante”, armado por un grupo de amigas y orientado a mujeres que desean conocer Asia en un entorno cuidado, con itinerarios adaptados y espacios para compartir experiencias entre pares.
Impacto en la salud y en el envejecimiento activo
Este fenómeno se inscribe en el marco de la “Década del envejecimiento saludable” (2021-2030) impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que promueve una vejez activa, participativa y con énfasis en la prevención. Desde esta perspectiva, el informe de UADE remarca que los entrenamientos y los viajes no son actividades meramente recreativas o de ocio.
Planificar rutinas de ejercicio y proyectos de viaje potencia neurotransmisores asociados al bienestar, fortalece la autoestima y la sensación de autoeficacia, y estimula el desarrollo cognitivo, sostienen los especialistas consultados.
La combinación de movimiento, nuevos desafíos y reorganización del tiempo personal contribuye así a un modelo de envejecimiento en el que las mujeres +50 asumen un rol protagónico: se reconocen como sujetas de deseo, de decisión y de proyecto. Un cambio de época que interpela a familias, al mercado turístico y al sistema de salud, y que empieza a delinear una nueva manera de vivir la segunda mitad de la vida.

