El Gobierno acelera las negociaciones en el Congreso

NewsITe
La mesa política del oficialismo se reunirá este mediodía en la Casa Rosada para ajustar la estrategia legislativa en torno a la reforma laboral que el Gobierno de Javier Milei busca debatir en el Congreso Nacional a partir de la próxima semana. El encuentro concentrará a las principales figuras encargadas de negociar con la oposición y con los gobernadores, en un contexto de fuertes tensiones por el capítulo tributario del proyecto.
El borrador, trabajado por los ministros Luis Caputo (Economía) y Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado), incluye una reducción del Impuesto a las Ganancias para sociedades. Ese punto encendió las alarmas en varias provincias, incluso gobernadas por aliados, que advierten que la baja del tributo impactará directamente en la coparticipación y, por lo tanto, en la recaudación de los distritos.
En este marco, algunos mandatarios provinciales plantean alternativas que van desde la eliminación de esa rebaja hasta la creación de un esquema de compensación fiscal que amortigüe la pérdida de recursos. Las diferencias también se trasladan a la propia mesa política, donde conviven posturas más flexibles con una línea dura que se resiste a ceder en puntos considerados centrales por el equipo económico.
Del lado dialoguista se ubican la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el ministro del Interior, Diego Santilli. Según fuentes parlamentarias, este sector se muestra dispuesto a introducir cambios en el recinto y a buscar acuerdos que permitan destrabar la discusión, incluso evaluando la posibilidad de dejar en suspenso algunos artículos conflictivos si peligrara la aprobación del paquete principal.
Tensiones internas y un temario cargado para febrero
En la vereda opuesta se encolumnan el ministro Luis Caputo y el asesor presidencial Santiago Caputo, identificados con la posición más inflexible. Ambos consideran que la reforma debe aprobarse con modificaciones mínimas, a las que definen como meramente «cosméticas», para no alterar lo que entienden como el corazón del programa económico del Gobierno. Esta postura endurece la negociación con la oposición y con los gobernadores, que buscan espacios de concesión.
La reunión, que tendrá lugar en la planta baja de la Casa Rosada, contará además con la participación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y del secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. No se descarta que también se sume la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, figura clave en el armado político oficialista.
Además de la reforma laboral, la mesa definirá con mayor precisión el cronograma de sesiones y el abordaje de un temario amplio previsto para febrero. Entre los puntos destacados figuran la Ley de Glaciares, el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea y la Ley Penal Juvenil, iniciativas que también generan debates cruzados y demandarán amplias negociaciones.
El objetivo del oficialismo es reunir las voluntades necesarias para sancionar una ley que considera central para su programa de desregulación económica, pero sin romper los puentes de diálogo con los gobernadores ni con los bloques dialoguistas del Congreso.
Con un calendario ajustado y una agenda cargada, el encuentro de este mediodía será clave para definir hasta dónde está dispuesto a ceder el Gobierno y qué margen real tiene para avanzar con su proyecto de reforma laboral en un escenario legislativo fragmentado.

