Pagani y Leuco, enfrentados por el lugar de las mujeres en el deporte

NewsITe
El histórico periodista deportivo Horacio Pagani volvió a quedar en el centro de la polémica tras sus declaraciones sobre la presencia de mujeres en el periodismo deportivo, que generaron un fuerte repudio en redes y en el ambiente de los medios. Uno de los que salió a cruzarlo públicamente fue el conductor Diego Leuco, quien desde su ciclo de streaming cuestionó con dureza tanto sus dichos como el lugar de referencia que ocupa Pagani en el rubro.
Desde el programa de streaming Antes Que Nadie, Leuco apuntó contra la figura de Pagani y puso el foco en cómo se lo consagró como una especie de “ídolo” del periodismo deportivo. Según reconstruyó Noticias Argentinas, el conductor recordó la etapa en la que Pagani trabajó en el diario Clarín y lo vinculó laboralmente con su padre, el también periodista Alfredo Leuco. “El problema está en haberlo puesto a Pagani en el lugar de idolatría en el que se lo puso. Él siempre fue así. Él era el jefe de mi papá en el diario Clarín y me contó que ahí se elegía los mejores viajes, los premios, todo”, relató.
Las críticas de Leuco se enmarcan en el debate sobre el rol de las mujeres en los medios deportivos, en particular a partir de los cuestionamientos hacia Morena Beltrán, una de las periodistas jóvenes con mayor exposición en la televisión y las plataformas digitales. El propio Leuco salió a respaldarla y a rechazar los comentarios de Pagani, que fueron interpretados como descalificadores hacia su trabajo y el de otras colegas.
La respuesta de Pagani y la defensa de su trayectoria
Lejos de dejar pasar el tema, Pagani respondió a través de un video publicado en su cuenta de X (ex Twitter). Visiblemente molesto, el periodista apuntó directamente contra Leuco y lo acusó de faltarle el respeto. “No puedo permitir que cualquier perejil me falte el respeto. Me mandaron un video donde me faltás el respeto y me agraviás. No sé en razón de qué. Nos hemos cruzado algunas veces y siempre me trataste con cariño, pero acá me agraviaste”, señaló.
En el mismo mensaje, Pagani reivindicó su historia personal y su extensa carrera en el oficio: “Mi viejo era panadero, me hice periodista y este año cumplo 60 años en el oficio. No necesité un viejo que me ayudara a laburar de periodista. No te consumo, no me gusta en general, pero no es cierto lo que dijiste que dije sobre Morena Beltrán. Además, son opiniones mías, no me podés juzgar”, afirmó, marcando distancia con las acusaciones sobre su postura hacia las mujeres en el medio.
Pagani también desmintió la versión sobre una supuesta relación de jefatura con el padre de Leuco durante los años compartidos en Clarín. “Decís que tu papá te contó que yo me elegía los mejores viajes y los premios. A lo mejor se olvidó de contarte que en el Mundial 78 yo lo corría por todos lados para ver si podía hacerlo laburar en el diario”, lanzó, en tono irónico, para contrarrestar el relato difundido por el conductor.
Un conflicto que reabre el debate en el periodismo deportivo
En el tramo final de su descargo, Pagani subió aún más el tono y desafió a Leuco a discutir cara a cara. “Vos te hacés el canchero, hablás con suficiencia. Tengo 60 años de periodista y, si querés, podemos arreglar esta cuestión dónde y cómo quieras. No agredas gratuitamente para hacerte el gracioso, pibe. No tenés con qué”, cerró, dejando abierta una escalada verbal que rápidamente se volvió tema de conversación en redes sociales y programas de espectáculos.
- El contrapunto vuelve a poner bajo la lupa el rol de las figuras históricas en los medios deportivos y su influencia en la agenda pública.
- El respaldo a Morena Beltrán y a otras periodistas mujeres se enmarca en una discusión más amplia sobre igualdad de oportunidades y respeto profesional.
El enfrentamiento entre Pagani y Leuco, más allá del cruce personal, expone las tensiones generacionales y los cambios culturales que atraviesan al periodismo deportivo argentino.
Mientras el intercambio de acusaciones suma capítulos, el trasfondo del conflicto remite a un debate profundo sobre el lugar de las mujeres, los límites de la opinión en los medios y la responsabilidad de las figuras consagradas a la hora de emitir juicios sobre colegas. Un debate que, todo indica, seguirá vigente en la agenda mediática.

