Se trata de más de 200 casas de lujo y edificios en altura, que figuraban como baldíos tanto en countries como en urbanizaciones abiertas.

La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) detectó unos 110.000 metros cuadrados de construcciones no declaradas tras operativos de fiscalización catastral realizados en la Costa Atlántica, en el tramo comprendido entre Pinamar y Cariló.
El relevamiento alcanzó más de 200 viviendas de alta gama y 25 edificios que, pese a estar construidos, figuraban como terrenos baldíos en los registros oficiales, tanto en urbanizaciones cerradas como en barrios abiertos.
Según informó el organismo, las irregularidades se repitieron en complejos inmobiliarios y barrios cerrados como Pioneros, Bosques, El Vivero y La Herradura, donde se detectó un patrón recurrente: las edificaciones se declaran recién cuando se llevan adelante los operativos de fiscalización, a pesar de tratarse de desarrollos de alto valor.
Entre los casos más relevantes apareció un edificio de alta categoría ubicado en el centro de Pinamar. Se trata de una torre de nueve pisos, con unidades de hasta tres ambientes, cocheras subterráneas, locales comerciales en planta baja y una terraza con vista panorámica. Aunque cuenta con 6.900 metros cuadrados construidos, en los registros catastrales figuraba como terreno baldío.
Una situación similar se identificó en la zona de La Frontera, donde un edificio de cuatro pisos acumulaba 2.000 metros cuadrados sin declarar. Ante estas irregularidades, ARBA avanzó con las notificaciones correspondientes para que los responsables regularicen su situación impositiva.
De acuerdo con los avisos de venta relevados, el valor de mercado del metro cuadrado supera en promedio los 2.500 dólares, lo que refleja la elevada capacidad contributiva de los propietarios que omitieron declarar las mejoras edilicias.
En ese contexto, el titular de ARBA, Cristian Girard, afirmó: “Nuestro objetivo es combatir la evasión empezando por los sectores de mayor capacidad económica. No se trata de perseguir a nadie, sino de equilibrar la carga tributaria para que quienes más tienen, aporten lo que corresponde”.
“Cuando se detectan construcciones de lujo declaradas como baldíos, se está afectando la equidad del sistema y perjudicando al conjunto de quienes sí cumplen, algo a todas luces injusto”, agregó.
El organismo recordó que en 2024 ya se habían detectado en Pinamar más de 70.000 metros cuadrados construidos sin declarar, correspondientes a 17 edificios y 215 casas de lujo, en su mayoría registradas como terrenos baldíos. En esos casos, se intimó a los responsables a regularizar su situación bajo amenaza de multas de hasta 25 millones de pesos.
Operativos similares realizados con anterioridad en Mar del Plata permitieron identificar más de 120.000 metros cuadrados sin declarar en propiedades residenciales y edificios.
Girard destacó además que la Provincia impulsa una política de fiscalización inteligente, basada en la articulación entre presencia territorial y el uso de herramientas tecnológicas. “Recaudar con progresividad es clave para financiar la inversión pública en escuelas, hospitales, rutas y servicios que benefician a toda la comunidad”, sostuvo.
En ese marco, ARBA puso recientemente en funcionamiento M2, un sistema de monitoreo digital automatizado que incorpora desarrollos de inteligencia artificial. La herramienta reduce de forma significativa los tiempos de detección, notificación y regularización de construcciones y mejoras no declaradas.
A diferencia de esquemas anteriores, M2 centraliza en una única plataforma digital los procesos de detección, análisis inteligente, notificación y respuesta de los contribuyentes. El sistema permite descargos automatizados, validaciones en línea, la presentación de la Declaración Jurada Web de Avalúo y la regularización voluntaria de las diferencias detectadas.
Con esta estrategia, el gobierno bonaerense busca promover el cumplimiento voluntario, reducir costos administrativos y reforzar la eficiencia del control tributario.

