Absueltan a un padre acusado falsamente de abuso sexual

NewsITe
Un hombre identificado como Julio G. fue absuelto luego de atravesar una causa por abuso sexual contra su hija, originada en una denuncia que la Justicia consideró falsa. Estuvo casi tres años sin poder verla y ahora pelea por recomponer el vínculo, mientras avanza un pedido de investigación contra la madre de la niña y las profesionales que habrían participado en el armado del caso.
El hecho tuvo lugar en el ámbito del Departamento Judicial de Lomas de Zamora. Según relató a la Agencia Noticias Argentinas su abogada defensora, Déborah Huczek, la denuncia se inició en plena pandemia de covid-19, en un contexto de fuerte conflictividad entre la expareja y con estrictas restricciones para el contacto de Julio con su hija. La mujer imponía condiciones severas: las visitas debían ser en su casa, con presencia de una niñera, por apenas dos horas, y con prohibiciones incluso para entrar a la habitación si la nena dormía.
Tras la separación formal, el padre viajaba desde la Ciudad de Buenos Aires hasta Lomas de Zamora para mantener el contacto, pero siempre sujeto a la autorización de la madre. Solo podía verla dos días a la semana por un par de horas, retirarla del jardín maternal y compartir momentos en espacios públicos como shoppings o restaurantes, sin ingresar al domicilio materno.
De acuerdo con la reconstrucción de la defensa, la madre ejercía un control constante sobre los encuentros: exigía fotos, ubicación en tiempo real y comunicación permanente, hasta que finalmente lo acusó de haber abusado sexualmente de la menor. La denuncia se apoyó en supuestos dichos de la nena sobre presuntos “tocamientos”, que fueron transmitidos en el Hospital Garrahan y tomados inicialmente como verosímiles.
Juicio oral, pericias y un fallo absolutorio
El caso llegó a juicio oral ante el Tribunal Oral N° 3 de Lomas de Zamora. A lo largo de siete audiencias se realizaron pericias semióticas y lingüísticas, y declararon docentes, profesionales de la salud y peritos. Según detalló Huczek, las pruebas mostraron inconsistencias en el relato de la denunciante y permitieron acreditar la “imposibilidad fáctica” de los hechos atribuidos al padre.
La defensa sostuvo que la madre se había asesorado previamente con una abogada y una psicóloga que, según se señaló en el debate, habrían utilizado un “modus operandi” similar en otros expedientes: construir relatos falsos para impulsar causas de abuso con el objetivo de obtener beneficios económicos. Incluso se mencionó un intento de acuerdo por 700 mil dólares como compensación, lo que, para la defensa, exhibe un posible móvil patrimonial detrás de la denuncia.
Los jueces también valoraron la conducta de Julio antes y durante el proceso: su disposición constante a sostener el vínculo, el cumplimiento de las exigencias impuestas por la madre y la persistencia en los reclamos judiciales para ver a su hija. Testimonios de docentes indicaron que la niña hablaba de su padre con afecto y preguntaba por él, lo que resultó incompatible con la hipótesis de un agresor sexual intrafamiliar.
Investigación por falsa denuncia y batalla por el vínculo
Como consecuencia del fallo absolutorio, la fiscalía y la defensa solicitaron la apertura de una nueva causa para investigar a la madre de la niña, a su abogada y a dos psicólogas por presunta asociación ilícita, extorsión y corrupción de menores. El Tribunal hizo lugar al pedido y ordenó que se profundice la pesquisa para determinar el grado de responsabilidad de cada una de las involucradas en la presunta maniobra.
- Se cuestiona el rol de profesionales que habrían intervenido en la construcción del relato de abuso.
- Se analizan videos en los que la madre presionaría a la niña para sostener la acusación.
“Es un caso que me atravesó mucho como mamá, mujer y profesional”, expresó la abogada Déborah Huczek, quien se mostró crítica del uso de denuncias falsas que terminan perjudicando a los verdaderos casos de abuso.
Pese a la absolución, el fallo aún no está firme, ya que la madre apeló y será la Cámara de Casación bonaerense la que tendrá la última palabra. En paralelo, Julio debe presentarse ante un tribunal de familia para intentar recomponer la relación con su hija, a quien no ve desde hace tres años. El hombre reclama que se garantice su derecho a ejercer la paternidad y que se avance en la investigación contra quienes, sostiene, lo incriminaron en un delito gravísimo que la Justicia ya descartó.

