Un llamado al 911 permitió detectar una grave situación de vulnerabilidad que involucraba a una niña de cuatro años en el sur rosarino, quien presentaba lesiones y fue trasladada al Hospital Vilela, mientras su padre quedó demorado tras un violento episodio ante la presencia policial.

Un procedimiento policial realizado en la noche del viernes dejó al descubierto la extrema situación de vulnerabilidad en la que se encontraba una niña de cuatro años en el sur de Rosario.
Según fuentes policiales, el caso se conoció a partir de un llamado al 911 que alertó sobre presuntos maltratos hacia la menor en un camino lindero a Circunvalación, a la altura de Gaboto, en inmediaciones de la zona portuaria. Al arribar al lugar, efectivos policiales observaron, en medio de una arboleda, a un hombre sentado en el suelo con la niña sobre su regazo.
De acuerdo con voceros del caso, al advertir la presencia policial, el hombre se levantó de manera ofuscada, tomó una botella de vidrio y sujetó a la menor del cuello, aparentemente con la intención de evitar que escapara. La intervención culminó con el hombre reducido por los efectivos.
El sujeto fue identificado, y se constató que la niña es su hija. Ambos se encontraban en situación de calle y el domicilio que figura en sus documentos corresponde a un hotel ubicado en Callao al 100 bis.
Debido al estado de la menor, una ambulancia con una médica pediátrica acudió al lugar. La profesional constató signos de un golpe en la cabeza, marcas en el cuello y una quemadura en la pierna derecha, por lo que dispuso su traslado al Hospital Vilela para una evaluación más completa.
Según el sistema del 911, el hombre tenía un pedido de paradero vigente, ya que deambulaba por la vía pública. Por lo pronto, quedó demorado en la Comisaría 15ª, mientras que la niña quedó a resguardo de las autoridades.
Con información de “Rosario3”..

