La “grieta” de la moda pega en el bolsillo argentino

NewsITe
En plena temporada de liquidaciones, con carteles de “Rebajas” y “Sale” dominando las vidrieras de los shoppings, la diferencia de precios en indumentaria entre marcas internacionales y locales alcanza niveles récord. Un relevamiento de Noticias Argentinas comparó los valores de prendas básicas de la colección Verano 2026 en Zara y en la cadena nacional Le Utthe, y detectó brechas que superan el 600%.
La consultora tomó como referencia precios publicados tanto en tiendas online como en locales físicos, siempre sobre productos equivalentes y en período de liquidación. La multinacional del grupo Inditex aparece fuertemente condicionada por los impuestos a los productos importados, que incluso se detallan en sus etiquetas bajo el ítem “precio sin impuestos”. Del otro lado del mostrador, Le Utthe se posiciona como alternativa masiva con precios que compiten de frente contra la oferta informal.
Cuánto más caro sale vestirse en Zara frente a Le Utthe
El contraste se evidencia al poner los tickets lado a lado. En prendas básicas, la brecha de precios es la siguiente:
- Jean / pantalón: Zara $165.990 vs. Le Utthe $25.000 (diferencia aproximada: 663%).
- Remera / top: Zara $65.990 vs. Le Utthe $9.900 (666% de diferencia).
- Vestido de verano: Zara $119.990 vs. Le Utthe $18.200 (659% más caro en la marca española).
- Bermuda / short: Zara $119.990 vs. Le Utthe $15.000 (brecha de 799%).
- Camisa de hombre: Zara $165.990 vs. Le Utthe $16.000 (un 1.037% de diferencia).
Estos valores se registran incluso en período de descuentos, lo que expone dos circuitos de consumo muy distintos: uno ligado a la moda global, con precios cercanos al segmento premium, y otro asociado a la demanda cotidiana de una clase media que recorta gastos y busca estirar cada peso.
Le Utthe, el refugio de la clase media en crisis
En el escenario actual de caída del poder adquisitivo, Le Utthe logró capitalizar la retracción del consumo ofreciendo prendas básicas a precios sensiblemente más bajos. Remeras de algodón por debajo de los $10.000 y jeans a $25.000 la posicionan como una opción “posible” para renovar el guardarropa sin recurrir a planes de financiación en múltiples cuotas.
El modelo de negocios de la marca local se apoya en el volumen y en una estructura de costos menor que la de las firmas importadas. Con presencia en shoppings, centros comerciales abiertos y venta online, la compañía logró consolidar un público fiel que prioriza el precio por sobre la etiqueta, aun cuando resigna parte del diseño de tendencia europeo que caracteriza a Zara.
El peso de los impuestos en la etiqueta española
Zara, por su parte, mantiene su propuesta de “fast fashion” global, pero en Argentina sus precios muestran el impacto directo de la carga fiscal. Incluso en liquidación, un blazer de lino puede superar los $369.990 y el calzado de verano se ubica cómodamente por encima de los $119.000.
En la web de la marca, el desglose del “precio sin impuestos nacionales” busca exhibir que casi una quinta parte del valor final corresponde a la carga impositiva. Sin embargo, para el consumidor argentino el dato no se traduce en alivio al momento de pasar por caja.
Especialistas en consumo señalan que esta brecha de más del 600% entre las dos cadenas sintetiza la nueva “grieta” de la moda: entre quienes todavía pueden convalidar precios atados al dólar y a la importación, y quienes se ven obligados a refugiarse en marcas locales más accesibles. En un país donde vestirse de etiqueta internacional se volvió un lujo, la batalla por el perchero se libra peso a peso.

