Salario privado 2025: quién gana más y quién queda atrás

El sueldo promedio privado rozó los $1,8 millones en diciembre

Billetes de pesos argentinos y cálculo salarial

NewsITe

El salario promedio bruto del sector privado registrado en Argentina cerró diciembre de 2025 en $1.798.332, según un relevamiento del Grupo Ceta basado en avisos laborales, encuestas de empleo y datos oficiales del INDEC. La suba interanual fue del 44,34%, en un año marcado por fuertes ajustes paritarios, sumas extraordinarias y bonos destinados a recomponer el poder adquisitivo.

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Los datos confirman una recomposición parcial de los ingresos formales tras dos años de fuerte deterioro, aunque con importantes diferencias según categoría, nivel de calificación y género. El estudio destaca además el rol central de los perfiles técnicos y operativos dentro de la estructura salarial del empleo privado.

Cuánto gana un técnico, un administrativo o un operario

Hacia fin de 2025, los rangos salariales brutos en el sector privado mostraban una gran dispersión entre puestos, con cifras que se ubicaban en torno al promedio general, pero también con segmentos claramente por debajo:

  • Técnico de mantenimiento: entre $1.450.000 y $1.800.000.
  • Clarkista y tareas de logística interna: entre $1.100.000 y $1.350.000.
  • Personal administrativo: entre $1.000.000 y $1.400.000.
  • Operarios de depósito: entre $820.000 y $990.000.

Estas referencias muestran que buena parte de los trabajadores de base aún se ubican por debajo del promedio general de $1,8 millones, mientras que los perfiles calificados, técnicos y algunos mandos medios tienden a superarlo.

Brecha de género y sectores con mayor presencia femenina

El informe también releva que la participación de las mujeres en el empleo privado formal sigue siendo menoritaria: representan el 38% frente al 61% de los hombres. No obstante, la presencia femenina muestra avances en actividades como atención al cliente, administración, hotelería y salud, donde se concentran muchas de las nuevas incorporaciones.

La persistencia de la brecha de género se refleja no solo en el acceso al empleo formal, sino también en la menor llegada de mujeres a posiciones mejor remuneradas o de conducción, un fenómeno que los especialistas marcan como un desafío estructural del mercado laboral argentino.

Salario mínimo, RIPTE y empate con la inflación

En diciembre de 2025, el Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubicó en $334.800, muy por debajo del salario promedio registrado. En tanto, el RIPTE —el indicador que mide la remuneración promedio de los trabajadores estables— alcanzó los $1.611.851.

De acuerdo con un análisis del Instituto de Desarrollo Económico y Social Argentino (IDESA), con datos de la Secretaría de Trabajo, el salario privado registrado acumuló hasta octubre de 2025 un incremento del 24% respecto de diciembre de 2024. En el mismo período, la inflación avanzó alrededor del 25%.

“Es altamente probable que el salario formal privado haya empatado a la inflación al cierre de 2025”, concluye IDESA, señalando que, al menos para los registrados, el año marcó un freno a la pérdida de poder adquisitivo.

Fuerte recuperación del salario informal en 2025

La situación fue distinta en el universo informal. Según el índice del INDEC, a octubre de 2025 los ingresos de los trabajadores no registrados habían crecido un 84% en relación a diciembre del año previo. Esto supone una mejora del 48% por encima de la inflación y del 56% por encima de la línea de pobreza.

Con datos de la Encuesta Permanente de Hogares, IDESA estimó que el ingreso promedio de los asalariados no registrados y cuentapropistas no profesionales rondó los $500.000 en 2025, medidos a precios constantes. En 2024 había sido de $300.000 y en 2023 de $370.000, también ajustados, por lo que el nivel de 2025 aparece como significativamente más alto, similar al de 2020 —el año de la pandemia— y equivalente al de 2004.

La inflación y el impacto en el trabajo sin registrar

Los especialistas advierten que la inflación golpea con más fuerza al empleo informal, donde no hay paritarias, cláusulas de revisión ni negociaciones colectivas. En ese segmento, los salarios se ajustan con retraso y, en general, siguiendo la inflación pasada, lo que implica pérdidas importantes cuando los precios se aceleran.

La desaceleración inflacionaria observada a lo largo de 2025 permitió una recuperación abrupta de los ingresos informales, precisamente porque habían sido los más castigados en los años previos. Sin embargo, IDESA remarca que esta mejora solo devuelve los salarios informales a niveles de inicios de siglo, tras más de una década de caída.

El dato más preocupante es que el empleo informal dejó de ser marginal: hoy representa cerca de la mitad del mercado laboral argentino. Esta alta informalidad explica que, pese a cierta mejora de los indicadores de ingreso y a la probable baja de la pobreza en la segunda mitad de 2025 —que se confirmará con los datos oficiales de marzo de 2026—, siga predominando un clima de fragilidad y malestar en el mundo del trabajo.

Para los analistas, el desafío de los próximos años será consolidar la recuperación del salario real, reducir la inflación y avanzar en la formalización del empleo, condiciones necesarias para que la mejora de 2025 no sea solo un rebote estadístico sino el inicio de un cambio estructural.

Fuente: elaboración propia en base a datos de Grupo Ceta, INDEC, Secretaría de Trabajo e IDESA. #AgenciaNA

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