El avance de la informalidad laboral golpea al mercado de trabajo

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El empleo en negro volvió a ganar terreno en la Argentina y dejó al descubierto un deterioro profundo de la calidad laboral. Los últimos datos oficiales del INDEC muestran que la informalidad crece a mayor velocidad que el trabajo registrado, con un fuerte peso del servicio doméstico y de actividades comerciales y rurales.
Sobre un total de 22.668.000 puestos de trabajo, los asalariados registrados públicos y privados suman 11.063.000, mientras que los no registrados llegan a 5.669.000 y los trabajadores por cuenta propia alcanzan 5.936.000. De esta manera, quienes se desempeñan sin aportes ni cobertura social —entre informales y cuentapropistas— superan a los asalariados formalizados, una señal clara del deterioro del sistema previsional y de la estructura laboral del país.
El rubro del servicio doméstico encabeza el ranking de la informalidad: concentra 1.152.000 empleos en negro, convirtiéndose en el principal foco de precarización. Le siguen el comercio mayorista y minorista, con 851.000 asalariados no registrados; la agricultura y la ganadería, con 632.000; y la construcción, con 574.000 trabajadores fuera de la ley laboral.
Caída del empleo formal y alerta por el futuro del trabajo
En paralelo al avance de la informalidad, el empleo registrado muestra retrocesos significativos. Entre los asalariados privados formales se verificaron fuertes caídas en la construcción, con 88.000 puestos menos; en la industria, con 46.000 empleos destruidos; y en transporte y almacenamiento, con una merma de 38.000 puestos.
El economista Martín Redrado advirtió que el mundo laboral que se perfila en la Argentina priorizará sectores como energía, agro, minería y tecnología, desplazando a actividades tradicionales como la construcción y la industria manufacturera. Este reordenamiento productivo, sumado a la falta de creación de empleo formal, plantea un desafío adicional para la reconversión de trabajadores y la formación profesional.
Salarios reales en baja y precariedad extendida
La informalidad creciente se combina con otro factor crítico: la caída del salario real. Los sueldos del sector público, los salarios de convenio y las remuneraciones de los trabajadores informales muestran una pérdida sostenida frente a la inflación, lo que agrava la vulnerabilidad social.
Respecto del tercer trimestre de 2023, los asalariados registrados disminuyeron en 222.000 personas, mientras que los trabajadores en negro aumentaron en 231.000 y los cuentapropistas crecieron en 400.000, en su gran mayoría también informales. Según las estadísticas oficiales, entre asalariados no registrados y cuentapropistas suman poco más de nueve millones de personas sin derechos laborales, previsionales ni sociales.
- En el sector privado, los asalariados en negro representan el 43,8% del total.
- Entre los trabajadores independientes, la informalidad trepa al 64%.
- En rubros como Agricultura y Ganadería, Construcción, Hoteles y Restaurantes, servicios sociales y de salud privados y personal doméstico, hay más trabajadores informales que registrados.
- En el universo de cuentapropistas, se destacan el comercio (1.831.000 personas), la construcción (954.000) y la industria manufacturera (792.000).
La combinación de informalidad extendida, destrucción de empleo formal y caída del salario real configura un escenario de fragilidad estructural para el mercado de trabajo argentino.
En este contexto, el Gobierno anticipó la intención de avanzar con reformas laborales y tributarias, y luego encarar cambios en el sistema previsional. Sin embargo, especialistas advierten que sin una estrategia sólida para reducir la informalidad, fortalecer el empleo registrado y mejorar la productividad, el deterioro del mercado laboral podría profundizarse en los próximos años.

