
El pasado 10 de diciembre asumieron los nuevos concejales en el partido de Ramallo, en un acto institucional que marcó el inicio de un nuevo período legislativo, pero que rápidamente quedó atravesado por un clima de fuerte confrontación política. Entre los ediles que juraron se encuentra Cecilia Giammaria, referente del espacio Hechos, quien se consolidó a fuerza de votos como la principal figura opositora al gobierno del intendente Mauro Poletti.
Desde su irrupción en la escena política local, Giammaria y otros referentes de Hechos vienen denunciando la existencia de un entramado de perfiles falsos en redes sociales y portales de noticias apócrifos, desde donde se difunden noticias falsas, agravios e injurias contra vecinos, periodistas y dirigentes políticos. Según señalan, este dispositivo digital estaría vinculado al oficialismo municipal y tuvo su mayor nivel de actividad durante la campaña electoral, cuando los candidatos de Hechos fueron blanco recurrente de ataques coordinados.
Tras las elecciones de septiembre, la intensidad de estas prácticas pareció disminuir, pero volvió a reactivarse en los días previos y posteriores a la asunción de los nuevos ediles. En cada aparición pública o mediática de Giammaria, o de otros representantes del espacio opositor, se repitió un patrón de insultos, descalificaciones y acusaciones difundidas de manera simultánea por perfiles en redes sociales y publicaciones alineadas con el gobierno local.
La tensión escaló del plano virtual al institucional durante la sesión de jura. En su discurso inaugural, la presidenta del Concejo Deliberante, Marcela Isarra, lanzó duras declaraciones contra el bloque de Hechos. “Aquellos que defienden el poder económico por acá de la zona están trabajando en contra del pueblo de Ramallo”, afirmó desde el estrado, en un mensaje que fue interpretado como un ataque directo a la oposición. Las palabras de Isarra se apoyaron en una versión previamente difundida por el oficialismo, que acusaba falsamente a la concejala Pilar Cuttiani de haberse manifestado a favor de la empresa Ternium en el conflicto por las tasas municipales, algo que nunca ocurrió.
Luego del discurso, las repercusiones continuaron en redes sociales, donde volvieron a circular acusaciones impulsadas por portales y perfiles falsos, a las que se sumaron publicaciones de algunos concejales oficialistas y empleados municipales cercanos al intendente Poletti.
La situación se profundizó en la primera sesión del nuevo Concejo, realizada menos de 24 horas después de la jura. Allí, el oficialismo avanzó con un tratamiento exprés del Código Tributario que habilita un aumento del 50% en las tasas municipales. Tras esa sesión, el bloque oficialista difundió un video protagonizado por el concejal Diego Serra, quien acusó directamente a Giammaria de “mentir con intenciones de confundir a la gente”, a partir de un recorte malicioso de declaraciones realizadas por la edil opositora.
Este escenario deja al descubierto un comienzo de gestión legislativa marcado por la confrontación abierta, donde el oficialismo parece dispuesto a hacer valer su mayoría parlamentaria no sólo en el recinto, sino también a través de la descalificación pública y la difusión de acusaciones, configurando un clima político tenso que anticipa un período de fuerte conflictividad en el Concejo Deliberante de Ramallo.

