El músico jamaicano tenía 81 años. Su familia informó que falleció tras una convulsión seguida de neumonía. Fue autor de clásicos como “You Can Get It If You Really Want” y protagonizó la película “The Harder They Come”.

Jimmy Cliff, uno de los músicos más influyentes del reggae y figura clave en la expansión del género desde Jamaica hacia el mundo, murió a los 81 años. Su familia confirmó la noticia a través de Instagram y señaló que el artista “falleció debido a una convulsión seguida de neumonía”.
“A todos sus fans de todo el mundo, sepan que su apoyo fue su fortaleza durante toda su carrera. Realmente agradeció el cariño de cada uno de ellos”, expresaron su esposa Latifa y sus hijos Lilty y Aken. “Jimmy, mi amor, que descanses en paz. Cumpliré tus deseos. Espero que respeten nuestra privacidad en estos momentos difíciles. Les daremos más información próximamente. Nos vemos, leyenda”.
Una carrera que llevó el reggae al mundo
Nacido en Jamaica bajo el nombre James Chambers, Cliff comenzó a componer desde niño y lanzó su carrera a los 14 años con el éxito local “Hurricane Hattie”. A mediados de los años 60 se mudó al Reino Unido y firmó con Island Records, donde consolidó su proyección internacional.
Junto con Toots Hibbert y la banda Toots & The Maytals, Cliff integró la primera generación de artistas jamaicanos que trabajaron con el sello Beverley’s e Island Records, alianza que llevó la música jamaiquina a nuevas audiencias.
Entre sus canciones más reconocidas se encuentran “You Can Get It If You Really Want”, “Many Rivers To Cross”, “Vietnam” y “Wonderful World, Beautiful People”. Su sonido incorporó influencias del soul y el R&B, y colaboró con artistas como Joe Strummer y Annie Lennox.
Un referente también en el cine
Cliff alcanzó proyección mundial con la película The Harder They Come (1972), considerada un hito cultural que acercó el reggae a públicos internacionales. Más tarde participó en Club Paradise, junto a Robin Williams, y en Marked for Death, con Steven Seagal.
Su trayectoria fue reconocida con premios Grammy por los álbumes “Cliff Hanger” (1985) y “Rebirth” (2012). Además, ingresó al Salón de la Fama del Rock and Roll en 2010, uno de los mayores reconocimientos de la industria musical.

