El propietario asegura que la casa permanece ocupada desde 2024 por una exinquilina que dejó de pagar el alquiler y protagonizó episodios de agresiones y detonaciones de arma de fuego. Los vecinos firmaron una nota colectiva en apoyo al reclamo.

Un vecino de la localidad de Villa General Savio volvió a hacer público un reclamo que mantiene desde 2024: la restitución de su vivienda, la cual —según denuncia— permanece usurpada, destruida y en un contexto de permanente violencia y amenazas. La situación, que lleva más de un año sin resolución, generó preocupación entre los habitantes de la zona, quienes firmaron una nota colectiva en apoyo al propietario.
Néstor Gabriel Kotelchuk, dueño del inmueble situado en Mendoza 665, sostiene que desde agosto del año pasado vive un conflicto creciente con la mujer a la que había alquilado la casa. Según afirma, la inquilina dejó de pagar el alquiler a los pocos meses, se negó a devolver la propiedad y protagonizó innumerables episodios de agresiones, amenazas y hechos violentos. Todo esto, asegura, fue denunciado en múltiples oportunidades, aunque sin obtener respuestas claras por parte de las autoridades policiales ni municipales.
Entre los hechos denunciados figuran amenazas directas y violentas, e incluso una detonación de arma de fuego mientras él se retiraba del domicilio. El vecino sostiene además que en varias ocasiones la policía se negó a tomarle la denuncia, dejándolo sin respaldo institucional frente a una situación que, según su relato, se volvió insostenible.
El conflicto tomó un nuevo giro esta semana, cuando el propietario ingresó al inmueble junto a su hermana y constató un escenario de destrucción total. Puertas arrancadas, ventanas quitadas, techos dañados, instalaciones desarmadas, faltante de muebles y pertenencias.
A la denuncia del propietario se suma la inquietud de vecinos, quienes firmaron una nota en la que detallan conductas que afectan la seguridad y la convivencia comunitaria. Entre ellas mencionan la presencia de personas desconocidas en la vivienda, episodios de violencia, presunta venta y consumo de sustancias ilegales, maltrato a menores, disturbios, detonaciones de armas de fuego y amenazas constantes. También señalan la ocupación del inmueble sin pago de alquiler desde hace casi dos años.
“Solo deseo recuperar mi casa, reconstruirla y vivir en paz junto a mi hija”, expresó Kotelchuk. La situación se encuentra en proceso de denuncia pública y a la espera de acciones oficiales que permitan resolver un conflicto que preocupa cada vez más a la comunidad.

