Desde hace 25 años, el 19 de noviembre es el Día Mundial para la prevención del abuso contra menores de edad, buscando contener y proteger a las víctimas. Además, distintas organizaciones reclaman la ejecución de medidas para evitar el ascenso de casos.

El 19 de noviembre ha sido instituido en el año 2000 como Día Mundial para la Prevención del Abuso contra los Niños por la Women’s World Summit Foundation (WWSF).
En Argentina, 1 de cada 10 mujeres (18 a 49 años) declaró haber sufrido violencia sexual durante su niñez (MICS 2019-2020). “Estos datos reflejan una realidad que requiere políticas integrales de protección y de prevención. Es fundamental promover la protección integral de niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual, y su acceso a la justicia, garantizando su derecho a ser oídos, y evitando su revictimización. Comunicate a las líneas 102 y/o 137 si querés recibir información o solicitar asistencia. Tiene atención nacional, gratuita y confidencial”, publicó Unicef Argentina en sus redes sociales con motivo de la efeméride.
Para WWSF, los abusos y la explotación de la infancia (especialmente sexual) constituyen un problema universal y alarmante. Esta organización reclama medidas eficientes y sostenidas de prevención y de protección, ya sea a nivel familiar, local, nacional o internacional.
La institución de la efeméride tiene como objetivo crear un punto de reunión, destinado a poner en evidencia la problemática de los abusos, así como la necesidad de intervenir urgentemente en la difusión de programas de prevención.
Informe de Unicef
Según muestra un informe de Unicef, la violencia sexual contra la infancia está muy extendida y traspasa las fronteras geográficas, culturales y económicas. El mayor número de víctimas se registra en África Subsahariana, con 79 millones de niñas y mujeres afectadas (22%). Le siguen Asia Oriental y Sudoriental con 75 millones (8%), Asia Central y Meridional con 73 millones (9%), Europa y América del Norte con 68 millones (14%), América Latina y el Caribe con 45 millones (18%), Norte de África y Asia Occidental con 29 millones (15%) y Oceanía con 6 millones de víctimas (34%).
En los entornos frágiles, las niñas corren un riesgo aún mayor, pues la incidencia de las violaciones y los abusos sexuales durante la infancia se sitúa ligeramente por encima de 1 de cada 4 casos.
Aunque las niñas y las mujeres son las más afectadas y sus experiencias están mejor documentadas, los datos muestran que los niños varones y los hombres también son víctimas de abusos. Se calcula que entre 240 y 310 millones de niños y hombres –aproximadamente 1 de cada 11– han sufrido violaciones o abusos sexuales durante la infancia. Esta estimación se eleva a entre 410 y 530 millones si se incluyen formas de abuso sin contacto físico.

