Los suicidios duplican la sumatoria de muertes violentas en San Nicolás

CIFRAS ALARMANTES

En lo que va del año se registraron 36 muertes violentas en la ciudad. Tres de ellas se produjeron por homicidios dolosos y nueve por accidentes de tránsito. Las otras 24 fueron autoprovocadas y en su mayoría afectó a personas jóvenes. En los últimos días de octubre, en episodios diferentes, dos estudiantes de 15 y 17 años se quitaron la vida. El Ministerio de Salud de la Nación advirtió que se suicida un adolescente por día en el país.

De la redacción de EL NORTE
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En los primeros diez meses del año, 24 personas (dos mujeres y 22 varones) murieron en nuestra ciudad por causa de suicidios. Ocho por cada homicidio doloso y casi tres por cada muerte en accidente de tránsito. En su mayoría, las muertes autoprovocadas se registraron en jóvenes y en los últimos días de octubre la comunidad educativa de San Nicolás se vio conmocionada por el caso de dos alumnos de 15 y 17 años que, en diferentes hechos, se quitaron la vida. De acuerdo con los últimos datos emitidos por el Ministerio de Salud de la Nación en septiembre último, se suicidó un adolescente por día en el país. Consigna también que el suicidio es la segunda causa de muerte de chicas y chicos entre 10 y 19 años. Además, la OMS estima que, por cada suicidio, ocurren entre 10 y 20 intentos.

Los números de suicidios podrían ser bastante más altos si tenemos en cuenta que existe un subregistro de información, ya que la fuente de datos, en general, es policial, por lo que se vuelcan solo los recogidos cuando son llamados ante el suicidio consumado o una tentativa que requiera intervención de la fuerza. Otra dificultad está relacionada con la imposibilidad, en algunos hechos, de contar con evidencia que denote que se trata de un suicidio a prima facie y, por lo tanto, ingresen al sistema como “muerte dudosa”. También puede ocurrir que la persona resulte gravemente lesionada en un intento de suicidio y fallezca con posterioridad: si las policías no hacen seguimiento del caso, ese deceso no se registra.

Sistema de alerta temprana

En Argentina, desde abril de 2023, los intentos de suicidio son registrados obligatoriamente en el Sistema Nacional de Vigilancia Sanitaria (SNVS). Esto permite cuantificar los casos y mejorar la respuesta del sistema de salud. Entre abril de 2023 y fines de abril de 2025 se notificaron 15.807 intentos de suicidio en todo el país, un promedio de 22 episodios por día. El impacto es particularmente grave entre adolescentes y jóvenes adultos, ya que más del 30% de los casos se concentra en jóvenes de 15 a 29 años. Además, las tasas entre varones son consistentemente más altas: en promedio, triplican las cifras observadas en mujeres.

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Los especialistas sostienen que alrededor del suicidio existe una extensa cantidad de tabúes, mitos y errores conceptuales, pero quizás el más frecuente es el de que “de eso no se habla”. En ese mismo sentido, el documento del Ministerio de Salud enfatiza que “es necesario visibilizar esta problemática para poder abordarla de manera oportuna” y que contar con información actualizada, sistematizada y federal permite orientar mejor las políticas públicas y el diseño de estrategias preventivas. En esta línea, remarcan que poner en números un fenómeno tan silenciado es un paso imprescindible para evitar que ocurra.

El informe señala que es importante saber que la persona que se suicida no desea morir, sino que está transitando una situación de ambivalencia, es decir, desearía morir si su vida continúa de la misma manera. Es un mito el que dice que la persona que amenaza con quitarse la vida no lo hace. Toda persona antes de cometer un intento de suicidio evidencia una serie de señales que, de ser detectadas a tiempo, puede ayudar a evitarlo. Los comportamientos suicidas se han asociado con depresión, abuso de sustancias, esquizofrenia y otros padecimientos mentales, además de comportamientos destructivos y agresivos. Sin embargo, no hay una relación directa entre el sufrimiento que padece quien desea terminar con su vida y los padecimientos o enfermedades mentales. Dialogar sobre el tema reduce la posibilidad de cometerlo y puede ser una oportunidad para ayudar a quien está padeciendo. No debe asociarse el suicidio y el intento de suicidio con acciones de cobardía o valentía, tampoco con hechos románticos o heroicos. La tendencia al suicidio no es hereditaria. Lo que sí puede transmitirse por medio de la educación es la visión sobre el suicidio como una forma de solución a los problemas.

Cómo reconocer las señales de alerta

La detección precoz es una de las herramientas más efectivas para prevenir el suicidio. Según el Ministerio de Salud, algunos indicadores de riesgo pueden manifestarse en el lenguaje, la conducta o los hábitos cotidianos. Entre las señales más frecuentes se incluyen manifestaciones verbales directas o indirectas sobre la intención de morir, cambios marcados en el estado de ánimo, la alimentación o el sueño, conductas de aislamiento, retraimiento o pérdida de interés, actos de despedida o entrega de objetos personales, búsqueda de medios para autolesionarse. La presencia de uno o varios de estos signos no implica necesariamente que una persona quiera quitarse la vida, pero sí constituye un motivo suficiente para activar dispositivos de atención y generar entornos donde se pueda hablar del tema sin estigmas ni juicios. Entre las causas posibles del aumento de casos enumeran “la progresiva desintegración del tejido social de sostén, las familias atomizadas, los trastornos mentales, el incremento en el uso de sustancias, sin olvidar el enorme incremento en la automedicación (o medicación dada por profesionales sin control) de psicofármacos, la inestabilidad en la economía personal y/o familiar, todo esto sumado a la dificultad para acceder a una real asistencia en salud mental”.

Herramientas disponibles

El abordaje del suicidio requiere estrategias integradas que incluyan tanto la prevención universal como la atención especializada. Para ello, el Ministerio de Salud dispone de una línea telefónica nacional gratuita y confidencial (0800 999-0091), activa las 24 horas. También existen redes provinciales y programas específicos orientados a niñeces, adolescencias y juventudes. El informe concluye que “la conducta suicida es prevenible si se abordan sus múltiples determinantes de manera coordinada” y que la clave está en reducir barreras de acceso, formar al personal de salud, involucrar a las comunidades y desarmar el estigma que rodea al sufrimiento mental.

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